Miguel Hernández

Tomado de: http://www.mundoescritura.com/noticias/noticias.php del 4 de diciembre de 2017.

Un poema inédito de Miguel Hernández.

En este Año de Miguel Hernández, cuando se cumplen 75 años de la muerte del poeta de Orihuela, y como aportación a la celebración de su obra, ha llegado el momento de sacar a la luz un poema que los descendientes de su hermana Elvira consideramos un tesoro celosamente guardado a lo largo de tres generaciones: un poema inédito que, como tantos otros a lo largo de su vida, Miguel Hernández regaló, esta vez a su hermana, mi abuela.

A raíz de la muerte accidental de su amigo Manolo, aguador de Orihuela, Miguel Hernández le dedica esta elegía. Como en muchas otras ocasiones, su primera lectora fue su hermana Elvira, cuya opinión siempre tenía en cuenta. La respuesta de Elvira fue que no publicara el poema, ya que al atribuir la responsabilidad última de la muerte a la “mezquindad” de su madre, acrecentaría el ya insoportable dolor causado por la muerte de un hijo. Después de una discusión, Miguel decide regalarle el poema, mecanografiado por él mismo, a su hermana para que lo guarde o, si así lo desea, lo destruya. Lógicamente lo conservó inédito hasta el final de sus días, con el deseo, que expresó en más de una ocasión, de que yo (su nieta mayor) me hiciera cargo de su publicación cuando ella hubiera muerto.

Elvira conservó este poema, al igual que las cartas y documentos de su hermano, hasta la fecha de su fallecimiento (en 1996), cuando pasan a manos de su hija mayor, Elvira Moreno Hernández, a quien años antes había confiado su custodia. De Elvira Moreno, mi madre, todo el archivo pasa a mi poder en el 2016, con el encargo tácito de que lo haga público en el momento oportuno. Ambas transmisiones se han realizado con el acuerdo tanto de las otras hijas vivas de Elvira Hernández, Rosa y Concha, como del resto de sus nietas y nietos.

El manuscrito no está fechado pero, a través de los datos obtenidos en la hemeroteca, podríamos situarlo en las primeras semanas de agosto de 1935. Los diarios La Verdad(7 de agosto de 1935), El Día(7 de agosto), La Libertad (6 de agosto) y El Luchador (5 de agosto) hacen referencia a la muerte de un aguador de nombre Manuel García Ortuño, alias Solajes, y natural de Orihuela, donde ejercía su oficio. No puedo asegurar que se trate de la misma persona, pero las coincidencias tanto en el nombre, como en el oficio o en la causa de la muerte, pueden hacer pensar con cierta seguridad que este Manuel García Ortuño, que murió ahogado el 4 de agosto de 1935, es el destinatario de la elegía.

Casi con toda seguridad, se trata de uno de los amigos de la calle de Arriba, donde Miguel Hernández vivió su infancia desde los cuatro años. El poeta muestra su dolor por el amigo muerto y la rabia por la injusticia de su muerte, a través de figuras y referencias utilizadas ya en sus poemas anteriores: el agua, la tierra, el yunque, el trueno, el arado, los dientes.

Las similitudes de esta elegía con la dedicada a Ramón Sijé, que Miguel Hernández escribiría pocos meses después –en enero de 1936–, tras la muerte de su amigo el 24 de diciembre de 1935, apoyan la fecha sugerida.

El poema comienza con un verso suelto que es la noticia de la muerte, que ha irrumpido en la juventud feliz de forma violenta. Recordemos la dedicatoria de la Elegía a Ramón Sijé, en la que el autor nos da, igualmente, la noticia del lugar y la causa de la muerte – “como del rayo”. Además de esta similitud en la forma, ambas elegías lloran la muerte de un amigo joven, inevitable en el caso de Sijé e innecesaria en el de Manolo.

La elegía a Manolo el aguador toma la forma más clásica –que ya había utilizado en sus elegías previas– de laudatorio del amigo desaparecido en segunda persona, y sólo en la última estrofa se muestra el autor en su dolor y su ofrenda de lágrimas, de su voz (su arma más valiosa) y una vez más, la tierra, para terminar con dos endecasílabos puramente elegíacos. Esta exposición de sus sentimientos avanza lo que será la expresión del dolor desgarrado en primera persona de la elegía a Ramón Sijé, que es un canto desesperado, en el que arremete contra la muerte que llegó “temprano” y a la que “no perdona” y que culmina con la esperanza irracional de que el amigo vuelva, pues les ha quedado pendiente “hablar de muchas cosas”.

Otra diferencia significativa es la figura de la novia, apasionadamente desesperada la del aguador y apenas sugerida la de Sijé. La novia de Manolo irrumpe en la primera estrofa torturando sus cabellos y llorando la pérdida de su hombre, fuerte y alegre, con cuyo jornal unió el suyo para costear la boda que ya no se celebrará; sin embargo, la de Sijé no se menciona hasta el decimocuarto terceto, disputándose su sangre con las abejas, aunque no debemos olvidar la elegía posterior dedicada a Josefina Fenoll (novia de Marín-Sijé), que “se ha quedado novia por casar”.

Miguel Hernández cultivó las formas clásicas, entre ellas la elegía; dedicó composiciones de este tipo a personajes públicos, a personas de su entorno inmediato y anónimo e incluso a algunos animales, quizá como un mero ejercicio poético. Pero la elegía a “Manolo, aguador ahogado” es la primera en la que la muerte le afecta personalmente y, en consecuencia, la primera con un tono íntimo, que muestra el dolor sincero y que camina hacia la culminación del género elegíaco en la dedicada a su “compañero del alma”.

A MI AMIGO MANOLO, AGUADOR AHOGADO

Por Miguel Hernández

A punto de casarte te has ahogado.
Y una mujer tortura sus cabellos,
echa de menos un timón de olmo,
llora un novio de yunques resistentes,
un corazón de campanario en fiesta,
derramando jornales por el suelo, que unisteis
para pagar el azahar y el hijo.
Y otra mujer, tu madre, tan mezquina
que te crió con hierbas y mendrugos,
gime y te insulta porque ha de pagar tu entierro.
Hoy tendrán sed tinajas y gargantas,
hoy huelgan por ti fuentes y aguadores,
carros y surtidores, con los brazos caídos.
Tu cuerpo estaba hecho de herramientas sonoras:
parecías compuesto de disparos,
tu voz llevaba un trueno de las riendas
y dos trillos tus pasos, tan potentes
que quedaban las huellas de tus pies
grabadas en las losas.
Tú y la chicharra, de la misma especie.
Cuando hacías equilibrios sobre un cuchillo en pie,
cuando sobre tu carro
de cántaros templando sus guitarrones de agua,
relampagueando el látigo mordías al borrico,
cuando te desplegabas sobre tu acordeón,
caía seducida una hortelana.
Tú y Rosendo, los mozos más fornidos, Manolo.
Tu dilatado tórax ocupaba la calle,
a tu sien hondamente negra de juventud
acudían las venas y el amor a manojos,
parecía que nunca te habías de morir,
parecías verdad, y eras mentira.
Viniste al mundo derribando sillas
y levantando arados con los dientes,
tu mano mejoró la del león
y resistió tu espalda la caída de un pino.
Gremio de relucientes puñaladas,
suavemente las aguas te han matado.
Cuatro aguadores de anudados brazos
te llevan con los pies para delante.
Cuenta con mi dolor, cuenta conmigo,
y con mi corazón, y con mi lengua,
cuenta con un puñado de lágrimas y tierra,
cosechero que fuiste del estrépito,
privilegio acabado de la vida.

Fuente:La Vanguardia

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Agustín Labrada Aguilera

PRIMER POEMA DEL VIAJE

Errar en los códigos
que atravesaste soñando como ángel,
no justifica tu piedad por los años baldíos.

¿Cuántas veces al pie de la frontera
se hizo tu piel el doble que te habita?
Aquel deseo fue eclipsándose,
traicionado y traidor —como mal mercader—
que sólo obtuvo pérdidas y un hilo de misterio.

Andar por la llanura desolada
es una endurecida libertad,
y aunque no arribes a la entrada del templo,
vive la plenitud
que al levantarte ofrecen estos amaneceres.

No se deslizan tus pecados al fondo,
la salvación vuelve con la memoria
de los que morirán en tu recuerdo;
pero no reconozcas al marcharte
cuánto pudiste hacer y quedaste en lo oscuro,
pero no reconozcas haber perdido
si el paisaje no está vedado ante tus ojos.

Tertulia de la filial de Aladécima en enero.

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Foto de Félix, tomada de Ecured.


La filial del grupo Aladécima en Velasco desarrolló el pasado sábado en la mañana su tertulia mensual, en el centro cultural Félix Varona Sicilia de esta localidad de la provincia holguinera.

En esta ocasión el poeta Agustín Serrano, presidente de la mencionada filial, compartió con los presentes aspectos relacionados con la vida y obra del poeta pinareño Alberto Peraza Ceballos y también décimas de su cuaderno Sobornos clandestinos y otras utopías, así como efemérides que recordaron a dos figuras imprescindibles de la cultura cubana: Raúl Ferrer, fallecido un día 12 de enero y Justo Vega, un 13 de enero, ambos en 1993.

En la cita leyeron sus textos los poetas Lisandra Tamayo, Mirtha Pupo, Ana Rodríguez y Agustín Serrano.

El espacio fue propicio para intercambiar sobre el quehacer decimístico en el territorio y para valorar propuestas de acciones con vistas a la jornada de la cultura velasqueña, por celebrarse en el mes de febrero.

Edilmaris Rondón, directora del centro cultural, anunció que la jornada en este año se le dedica al pintor Luis Velázquez Bauzá y al 92 aniversario del nacimiento de Félix Varona, benemérito de la cultura en Velasco, que dejara para la posteridad numerosos ejemplos de cómo promover la cultura y alcanzar resultados destacados desde un pequeño poblado del interior.

De la enciclopedia Ecured tomamos estas palabras sobre Félix: “El legado cultural y la presencia espiritual de Varona se encuentran incorporados a la realidad de la sociedad velasqueña, perceptibles en la Casa de Cultura que lleva su nombre, uno de los monumentos más importantes de la arquitectura cubana, y de reconocido valor a nivel nacional e internacional.

Compartimos algunas fotos de la tertulia.

Mirtha Pupo




Ana Rodríguez
Lisandra Tamayo

Feliz cumpleaños Kamyl

Hoy cumple años el artista velasqueño y buen amigo Kamyl Bullaudy, desde aquí le deseamos lo mejor, mucha salud y que cumpla muchos más.

Tomado de Ecured

Síntesis biográfica

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Nació el 7 de enero de 1962 en la provincia cubana de Holguín, en Velasco, municipio de Gibara. Desde pequeño se sintió fascinado por el teatro, debido a que su padre era actor y entre bambalinas veía los ensayos. A los nueve años comenzó a actuar. Como aficionado del teatro participó en dos festivales nacionales. En los 80 hace las pruebas para el curso para trabajadores en la Academia de Artes de San Alejandro y aprueba, como no tenía edad laboral, no le dieron la plaza.

Retorna a Velasco donde continua haciendo teatro, estudia en el Curso de profesores emergentes de artes plásticas y es seleccionado primer expediente de la provincia. Es Egresado del primer curso de instructores de arte emergentes. Después trabaja por diez años como profesor en la Casa de Cultura de Velasco. Empieza en la Escuela de Artes Plásticas de Holguín y se Gradúa en la Escuela Nacional de Arte de Las Tunas, en 1991.

Viaja a la Isla de la Juventud sin conocer a nadie y sin tener amistades, y se hace ceramista. se dedica hacer cerámica tradicional, sino a experimentar con metales, y cristales para piezas escultóricas.

Obra

En su obra es muy recurrente la iconografía martiana. Ha pintado más de dos mil Martí en distintos soportes, técnicas y tamaños y ha llegado a descodificar la imagen del Maestro, ha representado a Martí en más de 2 000 piezas.

Sus obras integran importantes colecciones privadas de Cuba y en otros países, como, Alemania, Canadá, España, Francia, Portugal, México, Ecuador, Líbano, Rumanía, Japón, Suiza, Martinica, Venezuela, Holanda, Rusia, Nueva Zelanda, Guadalupe, y Estados Unidos.

Forma parte del proyecto “Alas con puntas” desde el cual ha participado en importantes muestras colectivas dentro y fuera de Cuba. Sobresalen sus piezas “Es mi verso lo que ves”, “Yo soy Guayasamín”, “Chopin”, “la insurrecta” y “Largo y tortuoso camino”.

Varias instituciones poseen sus obras:

También sus obras de José Martí han sido adquiridas por personalidades como: Alicia Alonso, Cintio Vitier, Fina García Marruz, Armando Hart, Leo Brouwer, Alfredo Guevara, Abel Prieto, David Mateo, Arturo Montoto, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Juan Formell, Harold Gramatges, Electo Silva, Roberto Fernández Retamar, Fidel Castro Ruz, Julio García Espinosa, Carilda Oliver Labra, Pedro Pablo Oliva, Carlos Lechuga, Carlos Manuel de Céspedes García – Menocal, Rafael Eras León, Felipe Petrich Calvo.

Exposiciones

Personales

Colectivas

Encuentros y ambientaciones

Premios y reconocimientos

EL ASTRÓNOMO

Tenía un astrónomo la costumbre de pasear todas las noches estudiando los astros. Un día que vagaba por las afueras de la ciudad, absorto en la contemplación del cielo, cayó inopinadamente en un pozo.

Estando lamentándose y dando voces, acertó a pasar
un hombre, que oyendo sus lamentos se le acercó para
saber su motivo; enterado de lo sucedido, dijo:

-¡Amigo mío! ¿quieres ver lo que hay en el cielo y
no ves lo que hay en la tierra?

Está bien mirar y conocer a nuestro alrededor, pero antes hay que saber dónde se está parado.

Feliz 2019

Está por terminar el 2018 y en este mes mis ocupaciones no me han permitido publicar mucho en el blog. Por eso quiero agradecer a todas y todos los que visitaron estas páginas, a los que las visitarán en un futuro y en especial a los seguidores y seguidoras del blog, desearles un feliz fin de año y un próspero 2019, que sus sueños se cumplan, que siempre tengan una salud excelente y que luchen cada día por lo que quieren.

Un abrazo grande desde Velasco, Holguín, en Cuba.

Agustín

Orestes González Garayalde

Hermano, ojalá esta sea una de las formas de hacerte volver.

POEMA TRISTE

Amigos, si no vuelvo,

yo que soy así,

yo que corro el riesgo de no volver

por morir de mi hora,

siempre he sido un pobre ser encadenado

a la muerte, yo no recuerdo

un tiempo de ángel

en que fuera dueño, no fui dueño,

ni tengo paz,

soy hombre oscuro,

tengo el hambre que no sacian las constelaciones,

no conozco la piedra,

nunca vieron estos ojos una residencia,

me voy tan lejos,

me vuelvo una madera en Tokio,

en senegal,

un insecto en la noche anillada de saturno:

por eso, si no vuelvo,

háganme volver de alguna forma

a la luz sin color de los recuerdos.

Cuestión de identidad.


Por:
Milho Montenegro

Elizabeth Reinosa Aliaga (Granma, 1988) es una autora que ha venido ganando espacio dentro de las voces jóvenes que conforman el paisaje literario de la Isla. Ella —que afirma no haberse definido todavía como creadora— sondea/experimenta en varios géneros de la creación, los cuales abarcan la poesía (verso libre y décima), la narrativa, la literatura para niños y el periodismo cultural.

23 de Noviembre de 2018

Justamente esta experimentación es la que le ha permitido salirse de esas zonas que la propia autora ha dado en llamar “posiciones de comodidad que impiden la búsqueda y la sorpresa”. Y aunque el trabajo del escritor nunca lo ha percibido como un status de bienestar, no deja de sentir apego y ganas de seguir cultivando el oficio de la escritura, pues más que una necesidad, está convencida que es —sobre todo— una cuestión de identidad.

Entre otros reconocimientos, has recibido los premios de Décima Francisco Riverón Hernández 2015 y Ala Décima 2017. Más allá de eso, ¿qué le ofrece —desde lo escritural— esta arista de la poesía a la autora que eres?

La décima me ofrece caminos, como la poesía toda. Escribo décimas porque lo elegí. Un día decidí jugar con la estructura y vi que podía hacer con ella lo que yo quisiera, soñar un universo dentro de ese tejido, fluir junto a las palabras y ser sincera incluso detrás del antifaz. Disfruto mucho la poesía que me aporta motivaciones, obsesiones, posibilidades, la que me hace reflexionar. Me gusta salir de mi zona de confort, sin dramatismos, más bien con un sentido lúdico. Percibo la décima entonces como una inyección de adrenalina. Una montaña rusa tal vez. Todo el tiempo evito la montaña rusa “real”, por eso intento simularla en mis poemas.

Es conocido que en la mayoría de los concursos literarios premian mucho más la poesía de verso libre sobre la Décima. ¿Qué conjeturas al respecto?

Percibo una creencia errónea de que el verso libre siempre va a ser más novedoso —en lo que plantea— que la poesía rimada/con métrica. Por eso tal vez se premia mucho más el verso libre que a la décima, incluso se hace distinción y se separan en las bases de las convocatorias. Pero creo que no hay que abrumarse con esos hechos. El decimista o todo aquel que se acerca al ejercicio de la décima considero que lo hace por placer y/o ejercicio poético, más allá de premios y reconocimientos.

Algunos autores, críticos, e incluso lectores hablan de la necesidad/importancia de “defender” la Décima como forma de creación poética. ¿Consideras en alguna manera —digamos correcto o preciso—ese postulado de “defender” este perfil de la poesía?

Por dos razones no creo que la décima deba ser defendida. Primero: ¿defenderla de qué o de quién? Segundo: si la defiendo ¿la creo vulnerable? Hay muchos ejemplos de ejecuciones magistrales dentro de esta estructura. También opiniones encontradas con respecto a un estancamiento actual de la décima, pero no han existido hasta ahora estudios profundos que arrojen luces sobre este fenómeno. Del desconocimiento nace la incomprensión, el rechazo, pero también la victimización. Creo que hay mucha diversidad en la décima que se está escribiendo actualmente, mucho verdor, lo cual da garantías de continuidad. Las épocas doradas las va marcando el tiempo. En lo personal, admiro mucho a los decimistas que logran encauzar su voz poética dentro de la décima, salir de los lugares comunes no solo desde el punto de vista técnico (rima, métrica, partición de versos) sino también desde lo temático. Por eso, ante la policromía de la construcción y el ejercicio que se evidencia en la décima, hablar de la “defensa” de la misma me parece más ofensivo que el hecho de ignorarla.

En relación a tu cuaderno Striptease de la memoria (Editorial Montecallado, 2016) el crítico Virgilio López Lemus expresó [1]: “Entonces ‘ataca’ asuntos tan universales como la soledad, el temor, la infancia, el dolor, la muerte, la propia poesía (‘un cántico que murmuro’), difícil diálogo con la ‘esperanza’ (‘como plan de resistencia’), todo lo cual conduce al poemario a un entramado expresivo existencial, de un ‘yo’ sensible frente al mundo”. Al margen de eso, ¿ha sido —es— este libro lo que esperabas?

Cuando comienzo a escribir un libro, incluso cuando lo termino, no pienso en el destino que tendrá, ni siquiera lo sospecho. Casi siempre, en medio del proceso de edición o al tener el libro en mis manos, experimento una especie de pudor o miedo escénico. Con Striptease de la memoria me sucedió algo así, una sensación de indefensión frente al lector, pero lo que he recibido a cambio ha sido gratificante. A pesar de ese temor al público, nunca sentí el libro en desventaja por ser un cuaderno de décimas y la retroalimentación con los lectores ha sido lo mejor de todo. Incluso en la lectura de los colegas y las reseñas que han hecho de Striptease… he advertido respeto y empatía. Así que este libro ha tenido un feliz nacimiento.

Muchos de tus premios literarios están relacionados con la Décima. Partiendo de esta observación, ¿temes ser valorada/encasillada solo como “decimista”?

Realmente sí lo temo, pero es un temor positivo, ya que me ha permitido explorar otros géneros y caminos dentro de la propia estructura, porque las posiciones de comodidad impiden la búsqueda y la sorpresa.Pero creo que también es contraproducente pensar demasiado en lo que los demás piensan, si te encasillan o no, porque se va perdiendo la espontaneidad y ocurre que a veces termino renunciado a una parte de mí: si me piden poemas para una revista o antología envío siempretextos en verso libre, por lo cual en estos conjuntos no hay rastro de mi obra en décimas. Yo misma no he logrado definirme aun dentro de la creación poética y es porque estoy en ese proceso de aprendizaje constante y en esa búsqueda de la esencia individual. Entonces, no creo que se pueda encasillar a un poeta en formación. Queda mucho camino por delante y considero que es el tiempo el que debe hacer las valoraciones.   

Tu creación no permanece solo en el ámbito de la poesía, también acabas de publicar una novela para niños por la Editorial Sed de Belleza…

Las Seis en punto fue una alegría inesperada que me regaló Sed de Belleza en el 2017. En este libro recreo un universo que parte de la realidad: un barrio de Cauto Cristo, Granma, donde transcurrieron los años más felices de mi infancia.

Imagina a una niña bruja de la ciudad y a un niño (aprendiz de escritor) del campo. Ambos emprenden una travesía por Las Seis en punto el lugar donde se fusionan sus dos mundos. Una bruja despistada llamada Fredesvinda, Musíquiris, Ñogros y las vanidosas Muy Muy son algunos de los seres que protagonizan esta aventura. Creo que los niños pueden disfrutar mucho la novela. Pero en ella no van a encontrar muchos conflictos de moda, en ella no hay adultos calamitosos ni niños infelices.

Recientemente participaste en el Festival Internacional de Poesía José María Heredia 2018, en México…

El festival de Toluca fue un encuentro de voluntades: del Ayuntamiento de Toluca que apoyó financieramente el evento; de Jorge Contreras que fue el alma que hizo posible toda esa magia; de cada uno de los poetas que participamos —algunos cruzaron el Atlántico para asistir al encuentro—; pero también del público toluqueño que nos recibió con tanto cariño y abrió todas las puertas para que la poesía fuera posible. Yo disfruté enormemente la visita a las escuelas. Fui a una preparatoria y quedé sorprendida y encantada con el interés que mostraron los alumnos ante nuestra poesía.

El evento logró reunir a más de 150 poetas de una treintena de países y fue de un alto nivel poético, con una diversidad estética impresionante. Todos teníamos mucho interés de compartir poesía y amistad y eso se hizo evidente desde el primer día.

Creo que lo esencial de los festivales radica en la posibilidad de poner la obra al servicio de la gente y de establecer una sintonía entre los poetas que logre trascender las fronteras geográficas. En Toluca nacieron proyectos que comenzarán a dar frutos muy pronto.

¿Es cierto que trabajas en un proyecto de antología poética de tema amoroso y erótico, integrada por voces de autores jóvenes?

Cierto, Milho, y me siento muy feliz de haber emprendido esta aventura literaria. Ha sido un trabajo arduo, donde ha primado sobre todo el respeto hacia la obra de nuestros colegas. La antología pretende ser un breve muestrario/abanico de estéticas. Algunas voces más consagradas, otras incipientes, pero todas abordando la temática erótico–amorosa con mucha autenticidad. El trabajo de selección ha demorado casi tres años, pero creo que muy pronto el lector cubano y los autores reunidos tendrán en sus manos ese Temblor de luz (breve muestrario de poesía amorosa y erótica) 50 poetas jóvenes.

Desde tu experiencia como poeta y antóloga, ¿Qué esencias percibes o definen la hornada literaria que integran los poetas más emergentes?

Prefiero hablar de percepciones porque ellas dan margen a las profundizaciones y a las controversias —que me encantan. Creo que esas voces emergentes conforman una sintonía colorida, llena de matices, de intensidades. Advierto búsquedas muy diversas aunque también ciertas preocupaciones/tendencias hacia lo social y lo histórico que en ocasiones se me antoja recurrente. Pero es alentador saber que —en materia de poesía— lo que se publica no es lo único que existe, hay mucha poesía inédita pujando por salirse de ese canon temático. Creo que es un buen momento para mirar más hacia afuera, hacia el mundo. En este sentido las antologías poéticas entre varios países resultan mecanismos para conocer otras voces, otras realidades y perspectivas que sirven para nutrir y explorar nuevas posibilidades.

“Mi propia mano examina/ cada lesión,/ cada espina,/ mi propia mano golpea,/ me conduce a la marea,/ pero mi cuerpo retorna a la semilla”. Al leer estos versos de tu autoría pregunto, ¿por qué Elizabeth Reinosa regresa siempre al verso, a la poesía?

Milho, yo siempre tuve bien claro que quería ser escritora. Por lo general las niñas sueñan con ser maestras, enfermeras, actrices, cantantes y cuando crecen terminan siendo económicas, periodistas, arquitectas, diseñadoras. A mí también me sucedió eso en cierta medida, sabía que quería ser escritora y decidí estudiar Ingeniería en Ciencias Informáticas. Pero la satisfacción profesional es uno de los pilares de la felicidad. Después de muchos años decidí seguir el camino trazado desde el principio y aquí estoy, redefiniéndome. Nunca vi el oficio de escritor como una posición de comodidad, todo lo contrario: sabía que podía ser un estigma, una herida sangrante, pero detrás de esa angustia —a veces mezclada con cierto masoquismo—  había una alegría inmensa y un deseo de regresar siempre. No creo que sea cuestión de necesidad sino de identidad.

Notas

[1] Cfr: Atento a Elizabeth Reinosa Aliaga, Virgilio López Lemus. Cubaliteraria, Ediciones Digitales

Tomado de: http://uneac.org.cu/secciones-periodisticas/entrevistas/cuestion-de-identidad?fbclid=IwAR26VFYO_3UAiS93oS4Zn3s1A_AAmgXwEDOdisgv-EFRFIXFkcE-Be2BJhU

COLOQUIO IBEROAMERICANO DE LA DÉCIMA 2019


La Casa Iberoamericana de la Décima Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, “El Cucalambé” y el Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado, en el aniversario 190 del natalicio de El Cucalambé, convocan al XXI Coloquio Iberoamericano: “Décima y Verso Improvisado”, que tendrá lugar en la ciudad de Las Tunas, durante la LII Jornada Cucalambeana, del 27 de junio al 1 de julio.
Temáticas:
• El verso improvisado y la décima escrita en las culturas latinoamericanas.
• El aporte de la décima escrita en Iberoamérica.
• Características comunes y rasgos distintivos en las culturas regionales de Iberoamérica.
• Influencia de la décima en otras manifestaciones artísticas (artes plásticas, teatro, artesanía popular, música, etc.).
• La poesía oral de la cultura en el mundo.
• Relaciones socioculturales a través de la décima y el verso improvisado en Iberoamérica.
• Aportes del punto cubano como valor identitario en el patrimonio inmaterial de la humanidad.
• Otras investigaciones sobre sociología de la cultura material y espiritual campesina en Iberoamérica.

0tros espacios:
Conferencias, comunicaciones y presentaciones de libros, de personalidades y estudiosos de la improvisación, la décima escrita y las tradiciones campesinas en Iberoamérica.

Bases:
 Podrán participar todos los interesados cubanos o extranjeros.
• Los trabajos tendrán como máximo 8 cuartillas, tamaño carta o A4, mecanografiadas a dos espacios por una sola cara.
• Cada ponencia debe entregarse al Comité Organizador, en original, acompañadas de su versión en soporte digital, para facilitar la publicación de las memorias.
• El tiempo de exposición no excederá los 15 minutos, incluida la utilización de medios audiovisuales. Debe realizar coordinación del medio a emplear con treinta días de antelación.
• Los trabajos deberán enviarse a:
Calle Colón No. 161 E/ Francisco Vega y Julián Santana.
Las Tunas, Cuba. CP 75 100
En caso de los extranjeros que deseen participar, pueden enviar las ponencias por e-mail a la siguiente dirección: cdecima@tunet.cult.cu
• El plazo de admisión vence el 30 de mayo de 2017 a las 5:00 p.m.
• El Comité de admisión seleccionará los trabajos que participarán en el Coloquio.
• La participación en el evento presupone la aceptación íntegra de estas bases.

Para mayor información consulte a:
– MSc. Ramón Batista López (Director CID) (53) 31 347380 cel. 53-52135268
– Lic. Leticia Fernández Sánchez (Coordinadora del evento). 53-54408563
– Luis Paz Esquivel (Director CIDVI) (53) 78375195 78375383
Email: cdecima@tunet.cult.cu1 hora · Amigos

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