Kiuder Yero Torres

TOMADO DEL SITIO WEB CUBA ALA DÉCIMA (www.peglez.blogspot.com)

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Mutilado de guerra

Yo nací de un imposible
de un disparo sin sonido.
En mi pecho carcomido
el pasado no es audible.
Sospecho que lo visible
no se oculta tras los vientos
y renace en los intentos
en el cerco de la bruma.
Sigue escribiendo la pluma
el dolor sin argumentos.

La misma piel cala un valle
en la vejez de los trazos.
Mi sombra no tiene lazos
cuando se aleja la calle.
Llevo este brutal detalle
de una guerra. No envejece
el rencor. Todo parece
signo cocido en arcilla.
El fracaso no me humilla
en la vida que anochece.

He perdido el extravío
en medio de la contienda
el alma…..la luz…..la ofrenda
la llama del desafío.

Dentro de mí pasa un río
secándome en la emboscada.

He perdido la mirada
en medio de la piedad
y sueño con una edad
por el tiempo mutilada.

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Carlos Ettiel Gómez Abréu

TOMADO DEL SITIO WEB CUBA ALA DÉCIMA (www.peglez.blogspot.com)

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Burbuja del tiempo

No sé por qué se ha hecho
desde hace tantos días este extraño silencio…
Dulce María Loynaz.

El tiempo al abrazo viene
y no se aparta…         Es mi asedio,
mi salvación,               —su remedio
de madera me sostiene.
No sabe el amor qué tiene
para que perdure tanto.
Ha sido un monstruo, quebranto;
ha sido portero,           ha sido
un corazón detenido
en una cárcel de espanto.

Ha sido la soledad
en mis manos,   mi taberna,
mi verdugo.       Ha sido eterna
su ronda,           su terquedad,
la aparente frialdad,
su casa dura y vacía.
Me pierde,     —¿quién lo diría?
después de tanto abrazarme:
se aparta por no dejarme
sentir su melancolía.

El tiempo jamás abjura
cada soplo nace, y muere:
no aguarda por quien le quiere
ni persigue al que se apura.
Un instante no se cura
de su pasado;     pues arde
el minuto con alarde
de rapidez,         y se extingue.
Su premura no distingue
entre la aurora y la tarde.

Saldo mis cuentas. No puedo
tomar el camino en calma.
Lleno de murmullo el alma
para sentirla.             Del miedo
se oye el sonido,       le cedo
mi libertad,               aparece
esta urgencia que adolece
y me atrapa en la renuncia:
es el escape…         ya anuncia
que nada me pertenece.

 

Olivia Pombal Duarte

Tomado de http://peglez.blogspot.com/2016/06/xvi-ala-decima-premio-de-tema-erotico.html

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Quiero que vengas ayer

… mi amor, que se ha bajado de las camas,
asume cada noche el absoluto. (1)

Quiero que vengas ayer
y me desnudes las ganas;
quiero sentir las tempranas
febrículas en tu ser.
Después, al amanecer,
guardar los sueños rotundos
en la faz de esos trasmundos
que nos rodean; despacio,
robar al tiempo un espacio
con pétalos vagabundos.

Robar además el paso
del instante transgredido
que en su viaje hacia el olvido
nos lleve así hasta el ocaso.
Quiero forjar un abrazo
de ensoñaciones y oleajes
tibios de sangre y encajes
sin espuma ni artilugios;
los cuerpos serán refugios
para encendidos ropajes.

Quiero que encuentres tus horas
para jugar a quemarnos,
sobre el silencio alejarnos
más allá de mis auroras.
Guardaré la sed que añoras
bajo mi piel; un nostálgico
y fugaz momento mágico
será fuente de un sollozo
simbiótico, presuroso,
en un suspiro letárgico.

¿Te imaginas esa suerte
de estar, no estar? ¿Ascender
hasta los cielos? ¿Yacer
sobre la tibieza inerte
del vecino cuerpo, y verte
crucificado sin cruz?
Es como ver al trasluz
el alma de un colibrí,
o vernos a ti y a mí
iluminados sin luz.

Ven ayer, que el tiempo avanza
y una angustia de relojes
no impedirá que deshojes
el árbol de mi esperanza.
Y si el ayer no te alcanza
para insistir en mi prisa,
dibújame una sonrisa
para calmar la inquietud
-ebria de amor y virtud-
de un ángel que se eterniza.

Como ingrávida gaviota
buscaré en la pleamar
una burbuja de azar
ceñida a tu lanza ignota.
Me verás agua que brota
de erótico manantial
con la raíz ancestral
de lejanos imprevistos.
¡Y mis nervios siempre listos
para encender el ritual!

Por eso quiero que vengas
no mañana ni esta tarde,
sino ayer, donde me aguarde
una llama y la retengas,
o un pulso para que tengas
bridas, corcel y camino.
¡Ancha senda para un trino
escapado a lo increíble!
¿Quién dijo que es imposible
adelantarse al destino?

¡El destino! Duende-dios
impredecible, ilusorio,
falaz como espejo ustorio
que nos incendia a los dos.
No esperes de mí un adiós.
Si en esa senda me pides
renovar las dulces lides,
la luz que a la sombra viola
te dará fresca amapola
y el sueño de un nomeolvides

Tu amanecida presencia,
tu figura en un reflejo,
tu sabor a vino añejo
dictarán nuestra sentencia:
horas de ardiente vehemencia
o de sutil mansedumbre,
momentos de áureo relumbre
o de apacible descanso;
será cascada o remanso
sin doblegar la costumbre.

Si vienes, sabrás por qué
mis manos en pleno invierno
florecen; un brote tierno
de silvestre paz seré.
Si vienes, te ofreceré
una noche en un minuto
y ser cómplice del fruto
que esta promesa reclama:
no bajarás de mi cama
ni asumirás lo absoluto.

(1) Carilda Oliver Labra
(Yo cociné tu corazón de fiera)

Henry Rodríguez Borjas

Tomado de http://peglez.blogspot.com/2016/06/xvi-ala-decima-premio-autor-joven.html

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APUNTES SOBRE LA CASA

(Desde el autoexilio)

Para  Alexander Besú Guevara,
por su tristeza y la mía.

Mi casa es una mentira,
un festival de beodos.
Mi casa tiene recodos
para esconder lo que expira.
Cuando mi casa suspira,
sus ojos rectangulares
se derrumban. Son pesares
que mueren a medianoche.
Su portal es un fantoche
con sueños extra insulares.

Mi casa esconde su esencia
bajo un cielo de Galván
y embadurna de alquitrán
su alquitranada conciencia.
Mi casa es una apariencia
travestida con cemento.
Mi casa es otro argumento
colgado de la ventana
que sueña con un mañana
pero muere en el intento.

Mi casa es un algoritmo
sin solución aparente
y lleva sobre la frente
-viejo reloj sin biorritmo-
ese cadencioso ritmo
de las horas invisibles.
Mi casa tiene plausibles
escenas de cine mudo,
razones por las que acudo
y vecinos impasibles.

Desovan sobre su techo
las nubes sus cantos grises.
La casa tiene raíces
que comienzan en mi pecho.
La casa tiende su lecho
igual que una meretriz.
No importa la cicatriz
que la reabra mi ausencia.
Me dice como sentencia:
si no hay casa, no hay país,
porque una casa sin hombre
es como un hombre sin vida,
supurando por la herida
la maldición de un pronombre.
Porque una casa sin nombre
es una ciudad desierta.
Porque mi casa despierta
con aldabonazos leves
sus cuatro estaciones breves
cuando alguien abre la puerta.

La noche tiene reclusos
que pernoctan en mi cuarto.
Con todos ellos comparto
mi corazón. Mis ilusos
pensamientos. Son intrusos
que beben de mi almenara.
Se disfrazan con su cara
más humilde, más inerme.
En cambio la casa duerme
como si el tiempo pasara
más lento por su traspatio,
como un caracol indócil.
El tiempo, mascota fósil
que vigila desde el patio,
sigue esperando un fellatio
y mira la casa altivo.
Sobre su conciencia escribo
para apagar esta braza.
Porque no quiero otra casa
que la casa donde vivo.

Yeinier José Aguilera

Tomado de http://peglez.blogspot.com/2016/05/xvi-ala-decima-segundo-premio.html

RETRATO DE MI PADRE
(RECOSTADO A UNA SILLA)

Papá: si acaso la duda te transgrede en este verso, si no alcanza el universo de la abundancia que ayuda a desvencijar la cruda orfandad donde habitamos, recuerda lo que ganamos cuando cayeron los muros, y se alzaron los conjuros ancestrales que cantamos.

Agradezco este silencio de tu voz. Cuando terminan las gotas de sol germinan los dolores y me agencio una fuerza que sentencio no brutal, sino sapiente. Una luz. Una corriente impulsada por la savia del abrazo y esta rabia de ir los dos contracorriente.

Si destrozado el futuro aún te empeñas en salir del foso para impedir que la suerte cruce el muro. Si otra suerte pega duro sobre el mantel y el arroz, tendré que ahuyentar la tos enquistada en tus paredes y demostrarte que puedes ganarle un combate a Dios.

María Josefa Reyes Hidalgo

De izquierda a derecha María Josefa Reyes, Mirtha Pupo, Gilberto Cruz y José Casañas.
En su casa de Velasco junto a los poetas Mirtha Pupo, Gilberto Cruz y José Cazañas

De su cuaderno de Décimas  “Vuelo de guitarras”

Invernal

Mar de invierno, tu color
se apaga al caer la lluvia,
rauda te surca la nuvia
espuma con su rumor.
Siento escapar el amor
que va hasta los recios pinos
para desandar caminos
que tiempo atrás recorrió
cuando el ruiseñor quedó
atrapado en los espinos.

 

Claudio Concepción Pérez

Estas décimas del hermano Claudio como un homenaje al trabajador agropecuario en su día.

LA TIERRA

La tierra en la agricultura
es importante sitial
donde se impone el maizal.
para adornar la llanura.
Es donde la brisa pura
traslada el polen creador
con un mensaje de amor
en su natural oficio,
premiando así el sacrificio
ganado con el sudor.

Pero esa tierra que un día
nos dieron, hay que cuidarla,
es imprescindible amarla
como a novia que confía.
Ella absorbió la energía
de nuestros tatarabuelos
que saciaron sus anhelos
cuidando los seres vivos
y rotando los cultivos
para proteger los suelos.

Debemos tener presente
cuidarla de la erosión
surcando en la dirección
de curvas en la pendiente.
De manera permanente
evita quemar en ella,
para cuando ya tu huella
te demore el regocijo
puedas donarla a tu hijo
fértil, protegida y bella.

Gilberto Cruz Rodríguez

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Siempre con la décima en el corazón.

Hermosa décima que cierra el libro “Motivos” del buen amigo Pucho.

FINAL

Vieja calle, desgastada
por mis pasos de rutina,
en el alma de tu esquina
quedo mi infancia atrapada.
Hoy desnuda a la mirada
mi recuerdo sabe verte
y te dejo en esa suerte
que te salva del olvido,
evitando que el sonido
de mi paso te despierte.