Un aporte para la paz en Colombia.

Amigas y amigos:

Desde hace algunos años se ha venido trabajando en todos los sentidos para concretar un  proceso de paz en el hermano país de Colombia, el amigo Mauricio Mayorga Zamora, como expresa la convocatoria La paz es el camino, “sin grandes protagonismos mediáticos, de manera casi silenciosa” está desarrollando un movimiento a través de las redes sociales para lograr la integración de artistas y organizaciones culturales en favor de ese ansiado proceso de paz.

Respondiendo a este llamado, estamos convocando a nuestros lectores, a a amigos y amigas de todo el mundo a compartir en este blog, mensajes y poemas que sirvan de apoyo a la concreción de este proceso de paz.

Recepcionaremos esos mensajes en la siguiente dirección de correos aserranos@uho.edu.cu

Esperamos por su colaboraciones.

Un abrazo desde Cuba.

Insertamos la convocatoria y al final algunos datos de su principal promotor.

mma

Tomado de: http://pinturacolombiana.blogspot.com/2009/07/mauricio-mayorga.html

Mauricio Mayorga Zamora
(Bogotá, 1955). Dibuja, pinta y escribe desde siempre. El arte ha sido su entorno familiar y social. Criado en Medellín. En el tiempo incursiona en talla en piedra, yeso, pirograbado en madera y cuero, y cerámica hasta 1978 cuando se gradúa como Ingeniero Industrial. Trabaja siempre relacionado con artes graficas, aprende fotografía, blanco y negro, diseño estructural y gráfico, evaluación óptica y motivacional de empaques, símbolos y logotipos, diseño técnico de documentos. Dos especializaciones Mercadeo y Sistemas. En 1992 se independiza. 8 meses estudia Ingles en NYC. e investiga el mercado de artesanías. Ya en Colombia continúa como consultor empresarial independiente, director de proyectos y miembro de Juntas Directivas . Diseña y exporta esculturas, objetos utilitarios y joyería. En 2000 decide dedicarse exclusivamente al arte y a apoyar proyectos sociales y culturales.
Sus maestros: En Colombia Juan Guillermo Herrera, Ramón Vanegas, José Claros, Mario Gordillo, Flor María Bouhot, Adaulfo Mendivil y Germán Tessarolo. En Puerto Rico Eloísa Grau (España). En Estados Unidos Ruth Shley (Alemania). En Holanda Mirta de Mare (Argentina)
Hoy la fotografía, arte digital, video, ensamble, instalación, happening, performance e intervención colectiva, le permiten llegar al Concepto con propuestas de paz y proyectos de reflexión sobre las huellas que deja el hombre sobre la tierra. Agua y Basura sus temas recurrentes. Desde 2009 escribe sobre artistas colombianos para Artsource Newsletter NYC
Su obra ha sido expuesta en Puerto Rico, Republica Dominicana, Trinidad, Venezuela, Perú, Bolivia, Argentina, México, Estados Unidos, Portugal, España, Italia, Francia, Bélgica, Lituania, Rusia, Macedonia, Rumania y Turquía. Varios reconocimientos entre ellos en 2004 Invitación de Jean Pierre Lorriaux, President de l´Association pour la Promotion Internationale des Artistes Contemporains (APIAC), a exponer en el 3 éme Salon International du Très Petits Formats, Galeries Artitude, Paris, Francia. Obra tridimensional. Salón de Agosto, Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá. First Place, Art Challenge ‘Back to the Future’, Art Center Museum, Fort Walton Beach USA.
Eduardo Márceles Daconte, en su libro Los Recursos de la Imaginación Artes visuales de la Región Andina de Colombia, Lo incluye en el capitulo Desde Bogotá hacia la periferia: tendencias y protagonistas, págs. 23 y 24

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Agustín Serrano Santiesteban

SOLILOQUIO DEL CAMINANTE

Buscar un ojo en el techo
del cielo para escapar,
aciaga tarea buscar
en círculo tan estrecho.
Buscar y, de trecho en trecho,
dar un golpe al pesimismo.
Buscar dentro de sí mismo
la sencillez, la firmeza;
acorralar la tristeza,
al duende del egoísmo.

Buscar dentro del abismo
un gesto, una sombra inerte,
todo el pasado, la muerte,
la nostalgia, el cataclismo.
Obviar el oscurantismo:
heredad que lleva dentro
el hombre. Buscar al centro
de la duda una señal.
Proseguir hasta el final
del camino aunque el encuentro
nos deje una cicatriz.

Partir como la saeta
en busca de la silueta.
Hacer blanco, ser feliz.
Abrir sendas al tapiz
del tiempo sin claudicar,
sin temor, sin vacilar;
Vamos juntos, peregrino,
si no tenemos caminos
se hace camino al andar.

EL ANILLO

indice

Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
Encantado, maestro – titubeó el joven – pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
Bien, asintió el maestro. Se quitó el anillo en el dedo pequeño, y dándoselo al muchacho, agregó: toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió.
Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le deban la vuelta a la cara y solo un viejito fue tan amable como para explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.
En afán de ayudar, alguien ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta. Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado, más de cien personas, abatido por su fracaso montó su caballo y regresó.
¡Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro! Podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro- dijo- lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto al valor del anillo.
¡Qué importante lo que dijiste, joven amigo!- contestó sonriente el maestro. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo dar más de 58 monedas de oro por su anillo ¡¡¡58 MONEDAS!!! Exclamó el joven.
Sí, replicó el joyero, yo sé que con el tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé… si la venta es urgente…
El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.
Siéntate, dijo el maestro después de escucharlo.
Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, solo puede evaluarte un verdadero experto.
¿Qué haces pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño.

Todos somos como esta joya, valiosos y únicos, y andamos por los mercados de la vida pretendiendo que gente inexperta nos valore.

Tomado de un correo electrónico.