Vuelve a Holguín Grand Prix de Danza del Atlántico Norte Vladimir Malakhov

Tomado de: http://www.radioangulo.cu/cultura/235095-vuelve-a-holguin-grand-prix-de-danza-del-atlantico-norte-vladimir-malakhov

Vuelve a Holguín Grand Prix de Danza del Atlántico Norte Vladimir Malakhov

Por: Arlene Gómez Palacios       25 de septiembre

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Holguín huele a ballet. Las entradas están disponibles y en la Sala Principal de Teatro Comandante Eddy Suñol, cada mañana de esta semana, el Príncipe de la Danza imparte una clase magistral a bailarines cubanos. Ha comenzado el 4to concurso de Danza del Atlántico Norte Vladimir Malakhov.

La nororiental provincia cubana de Holguín se transforma en Capital de la Danza cada septiembre desde hace 5 años atrás. Todavía recuerdo el regalo de Malakhov para Cuba, nunca antes vi a un público tan conocedor y balletómano como el holguinero.

Mientras Vladimir se paseaba entre “Pliés” y “relevés” encontré a Paul Seaquist, el principal artífice de un suceso cultural que ya se ha vuelto parte de la identidad holguinera. Con su exquisita sencillez accedió al diálogo y sobre las novedades de esta edición nos comenta.

“Estamos en la quinta versión, del Grand Prix Vladimir Malakhov en Holguín. Realmente es la cuarta del Grand Prix y la quinta vez que estamos en esta ciudad. Acuérdate que la primera vez que estuvimos aquí fue cuando el Regalo de Malakhov para Cuba, y luego vinieron los cuatro Grand Prix siguientes” aseguró Paul.

“Hay bastantes novedades este año porque a partir de ahora, este va a ser el último certamen anual. A partir de ahora lo vamos a hacer cada dos años, por eso el próximo será en el 2020. Tomamos esa decisión por dos motivos fundamentales: el primero porque considero que los chicos necesitan más tiempo para prepararse para el Grand Prix y no por falta de capacidad o calidad sino porque los procesos creativos nunca es bueno apurarlos. Creo que si tú tienes un tiempo predeterminado los procesos se aceleran, con la cantidad de trabajo que tienen los bailarines, con la cantidad de esfuerzo que tienen que hacer para estar en el concurso puede ser un poquito pesado.

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Por otra parte, diríamos que un poco más emocional, creo que siempre es bueno que la gente te extrañe y creo que venir todos los años quita esa magia de extrañar a Vladimir Malakhov como quiero que lo extrañen. Entonces si venimos cada dos años creo que se va a extrañar un poquito más”.
“El Grand Prix este año va a ser el más premiado desde que comenzamos. Hemos instaurado premiaciones diferentes que en años anteriores no teníamos. Este año vamos a dar un Grand Prix Vladimir Malakhov como el gran premio para compañía, para coreografía y para bailarines, después hay un Prix Malakhov que es como el segundo premio y después el segundo y el tercer lugar. Por lo tanto, por categoría hay cuatro premios. Después de eso como siempre, tenemos el premio del público. Por lo tanto este año tenemos 13 lauros”.

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Sobre el rigor y el talento de las propuestas de esta edición Seaquist acotó:
“Mira hemos tenido dos días de pre-selección y yo sigo viendo que el nivel artístico de los bailarines en Cuba, especialmente este talento desconocido del bailarín de oriente, es increíble. Estamos viendo una cantidad de propuestas diferentes, nuevas, interesantísimas. Ahora, viendo esto de dividir el Grand Prix en dos creo que es favorable porque aunque estoy viendo gran calidad como siempre si se aprecia un poco de agotamiento, lo puedo percibir. ¿Y sabes cómo se nota? Se nota en que poco a poco, algunas coreografías se empiezan a parecer más y más a las anteriores. Entonces Joel, de Guantánamo, el puso la vara muy alta y de pronto muchas coreografías se empiezan a parecer a lo que él ha hecho. Creo que el dar aire, dar espacio para favorecer el proceso creativo, es mucho más saludable”.
A partir de la noche de este 25 de septiembre comienzan las presentaciones de las obras en concurso.
“Esta noche comienza el Grand Prix. En la primera noche tuvimos a la compañía Retazos, que nos trajo una obra bellísima. Esta noche comienza realmente el concurso. Las obras que seleccionamos el día domingo creo que son 8 o 9 y antes de comenzar abrirá una pieza de 3 o 4 minutos”.

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Sobre la participación internacional en esta edición del concurso de Danza del Atlántico Norte el empresario del arte apuntó:
“Este año es el que tiene mayor cantidad de bailarines internacionales. Tenemos una compañía de España, una compañía de Estados Unidos, esto es muy importante y bonito porque no es un bailarín ni dos, sino 9 bailarines norteamericanos que llegaron hasta aquí. Imagínate todo el proceso de logística para traer a estas personas, fue una cosa tremenda. Tenemos bailarines de Paraguay, de Ecuador, una bailarina argentina y nuevamente tenemos a la bailarina japonesa de la Ópera de Berlín que bailará otra vez este año. Estamos creciendo, la gente cada vez se interesa más por lo que estamos haciendo acá”.
“El año pasado me enfermé y extrañé el Grand Prix y tengo entendido que el Grand Prix me extrañó un poquito a mi también, pero ¿sabes lo bonito? Es que funcionó igual! Y tengo entendido que bastante bien. Es hermoso saber que uno creó un proyecto que es autosuficiente y que ya camina solo”.

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Tertulia Mañana de Poesía

El amigo Joaquín Osorio nos ha hecho llegar la programación para los meses restantes de este 2018, de su tertulia literaria Mañana de Poesía, tertulia que se conociera anteriormente como Noche de poesía y que ya lleva 27 años de labor ininterrumpida.

Compartimos esa programación para que los asiduos de este espacio puedan asistir y con el objetivo de sumar nuevos contertulios en los territorios hacia donde se mueve la actividad.

Salud y larga vida a Joaquín, un promotor cultural excepcional.

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TERTULIA ALADÉCIMA DE SEPTIEMBRE EN VELASCO

La tertulia literaria de la Filial Aladécima en Velasco, que tuvo lugar el sábado 15 de septiembre en el centro Cultural Félix Varona Sicilia de esta localidad holguinera  fue dedicada a homenajear póstumamente a la Novia de Matanzas, Carilda Oliver Labra.

Agustín Serrano y Gilberto Cruz hicieron uso de la palabra para evocar a Carilda y a su amplia obra poética, matizada por un erotismo que solo ella era capaz de imprimir. Miriam Peña y Gilberto Cruz leyeron poemas de la autora, donde no faltó su antológico Me desordeno amor.

La cita fue propicia para reconocer a los poetas Marcelo Leal y Agustín Serrano por sus resultados en concursos internacionales de poesía en España donde obtuvieron menciones. En esta ocasión compartieron sus textos los poetas Miroslaba Pérez, Miriam Peña, Ana Rodríguez, Agustín Serrano, Marcelo Leal, José Casañas y Gilberto Cruz. El poeta y promotor cultural Gilberto Fernández compartió textos y comentarios de Diario Erótico de Robinson Crusoe, un nuevo libro de Alexis Díaz Pimienta.

Se hizo un recordatorio a los poetas de la lectura que tendrá lugar el 10 de octubre a las 7:00PM, en el centro cultural holguinero Travieso- Tabares, donde el papel protagónico será de los bardos velasqueños.

La nueva cita está prevista para el 10 de octubre, a las 9:00AM, en el Centro Cultural Félix Varona y se pretende agasajar a los poetas Miriam Peña, Agustín Serrano y Gilberto Fernández, que cumplen años en ese mes.

Dejamos algunas de las fotos tomadas durante la tertulia.

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Gilberto Cruz

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Marcelo Leal

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Miriam Peña

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Miroslaba Pérez

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José Casañas

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Gilberto Fernández

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Ana Rodríguez

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Agustín Serrano

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Participantes en la tertulia.

Gilberto Cruz en Bohemia.

Tomado de: http://bohemia.cu/cultura/2018/09/el-poeta-de-velasco/

GILBERTO CRUZ

El poeta de Velasco

Lleva sus versos con la naturalidad de quien los vive.

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Texto y fotos: LUIS TOLEDO SANDE

En el poeta al que se dedica este artículo pensaba también el autor cuando en un texto reciente se refirió a distintos modos como podría recordarse el pueblo de Velasco, situado en la provincia de Holguín. De no haber sido por requerimientos del tema (la urgencia de restaurar el maravilloso Centro Cultural de la localidad), habría podido, o debido, insistir en la asociación que cabe establecer entre el territorio y pobladores suyos, o pobladoras, que no mencionó entonces, incluyendo combatientes revolucionarios de las sucesivas etapas de la historia de Cuba y su internacionalismo.

Cabría tener en cuenta igualmente a quienes se han hecho apreciar por la manera esforzada y fructífera con que llevaron o aún llevan sus oficios o profesiones, o que se hicieron célebres a su modo, aunque fuera por el toque pintoresco que los caracterizó. Una de las personas relevantes por su trabajo es Gilberto Cruz, nombre que a sus coterráneos les pudiera decir menos que Pucho Cruz, o simplemente Pucho. ¿Estará ese hecho entre las motivaciones que lo animaron a escribir su disfrutable “Guía de apodos de Velasco”?

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Gilberto Cruz Rodríguez (Pucho)

Nacido el 6 de agosto de 1937 en Las Bocas, caserío rural de la periferia y cuyo nombre se ha reducido a Bocas, la mayor parte de su vida ha transcurrido en Velasco, donde se le profesa cariño de familia. También se le admira, pero quizás no exista un conocimiento generalizado de hasta dónde llega el quehacer de ese hombre, entusiasta y delgado, que tiene 81 años cumplidos y desanda las calles con agilidad y talante que personas mucho más jóvenes quisieran tener.

Empezó a escribir, recuerda, cuando contaba 15 años. Pero no faltarán quienes lo conozcan, a secas, como un carpintero quijotesco que no parece interesado en vender muebles, aunque pudiera hacerlo como el artista que es en el trabajo de la madera. Lo certificarían holgadamente sus realizaciones escenográficas para el teatro de la localidad, sobre todo cuando allí el movimiento de aficionados que se generó al influjo de la Revolución alcanzaba su mayor esplendor, junto con la construcción del prodigioso Centro Cultural que bastaría para legitimar la fundación en torno a él de una ciudad con todas las de la ley.

No es artista solamente por lo que sus manos hacen con la madera –desde la miniatura de un velero antiguo hasta otras maravillas–, sino por su actitud ante la existencia. También ha sido obrero agrícola, panadero, electricista y director de casas de cultura en Velasco, Gibara, San Germán, Rafael Freyre y Mayarí.

Todo eso ha hecho, y quizás más, sin descuidar su afición literaria: “Nunca me ha sido difícil ejercer mis distintas actividades, porque las realizo con amor”. Y, aunque lleva ya un tiempo jubilado, lo regocija decir: “Me mantengo activo, y así me mantendré mientras tenga el ánimo dispuesto para continuar mis actividades literarias”.

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Libros personales suyos y volúmenes colectivos en que está representada su poesía.

Tal vez algo haya puesto en su vocación la manera como tempranamente se relacionó con la imaginación y la fantasía: su padre era el dueño del único cine de Velasco. “Eso significó mucho para mí. Le debo parte de lo que soy, y quisiera que nuestro cine volviera a funcionar como antes”. Pero ello no basta para explicar su entrega a la poesía.

De formación básicamente autodidacta –no terminó el bachillerato–, sus lecturas y el contexto de su juventud lo pusieron en contacto con derivaciones del posmodernismo y herencias neoclásicas y románticas, unas y otras asumidas por él, a menudo, en el soneto, y hasta en cómo inicia sus versos: con mayúsculas. Su afición por la décima podrían explicarla el contexto y el aliento rurales de Velasco.

“Me impulsó a escribir el entorno campesino donde he vivido y el amor por lo hermoso”, expresa. Añádase la importancia que tuvo –y no ha dejado de tener– la cultura radial, desde lo más considerado serio hasta dimensiones humorísticas que a menudo han tenido cauce en los dominios de la picaresca, apreciable en toques de su obra.

Más allá de su gusto por una estrofa u otra, su avidez por aprender lo puso en camino de recibir influencias. Considera básicas las de Fray Luis de León, Miguel de Cervantes, Luis de Góngora, Federico García Lorca, Julián del Casal, Gertrudis Gómez de Avellaneda y dos emblemas de la décima en Cuba: Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé, y Jesús Orta Ruiz, Indio Naborí.

Pero tiene su manera propia de asumir la literatura, animado por su personal sentimentalidad y el afán cualitativo con que acomete su brega. Y no hay cómo soslayar la mezcla de modestia sincera y seguridad inocultable con que se ha mantenido escribiendo durante décadas, sin esperar el reconocimiento que no le ha faltado, pero está lejos de ser todo el que merece.

Agradecido, y de espíritu sano, hasta ingenuo si se quiere, pero lúcido, considera: “Siempre he tenido el apoyo de Cultura para desarrollar mis actividades literarias”, y no habrá de tenérsele a mal que albergue esta esperanza: “Cualquier otro tipo de ayuda no la descarto en cuanto a publicaciones”.

Esa ilusión pudiera atenderse no solo en su pueblo, del cual dice: “Ha significado para mí el todo. En esta localidad he sembrado un árbol, he tenido dos hijos y he escrito 17 libros, de los que solamente se han publicado cinco. Amo su entorno, sus paisajes, su gente única, laboriosa y útil dondequiera que esté, y preocupada por mantener sus costumbres y su cultura, a pesar de las dificultades que hoy afronta Velasco”.

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Encuentros de escritores y poetas, y de cultores de otras manifestaciones artísticas, tienen por extraordinaria sede al Centro Cultural de Velasco, que mucho más aportaría a la cultura nacional si lo salvaran del deterioro que sufre.

Derecho tiene a pensar en los más de 10 libros suyos que no se han editado. Pero tiene en mente, ante todo, a la comunidad. Refiriéndose a su Centro Cultural, añade: “Los talleres literarios y en general el movimiento de artistas aficionados posibilitan que esta obra, que ha de seguir siendo orgullo de todos en el país, mantenga vivas las esperanzas de nuestros niños y jóvenes”.

La atención merecida por el quehacer literario de Gilberto Cruz no debe ceñirse a Velasco, ni siquiera a la provincia de Holguín –a cuya filial de la Uneac pertenece–, aunque los modos naturales del poeta puedan generar confusiones para ciertas maneras de valorar, y él no ande reclamando mucho.

El soneto con que cierra el volumen –en espera de una editorial que lo publique, algo que él añora– donde ha compilado su poesía, desde el título habla de su “Conformidad”, tal vez coraza contra indiferencias. Pero de principio a fin corrobora que se está ante una obra que no debe quedar en el olvido, aunque el soneto no hubiera suscitado la admiración, con la que justificadamente el autor se siente honrado, de Cintio Vitier y Fina García Marruz:

Conforme estoy con lo que Dios me ha dado,/ No ambiciono más lauros del destino/ Que saber que recojo en mi camino/ La cosecha de bienes que he sembrado.// Que llevo lo que tengo a bien ganado// Sin más tesoro que escuchar el trino/ Del pájaro que canta sobre el pino/ O cuando cae la primavera al prado// Saberme útil sin sentir los daños/ Que van labrando al corazón los años/ Por los ásperos trillos recorridos.// Nunca podré estar solo en este viaje,/ Mientras tenga en mis ojos el paisaje/ Y el júbilo del río en mis oídos.

PREMIOS CUBAPOESIA EDUARDO KOVALIVKER, 2018

El Festival Internacional de Poesía de La Habana, el Centro Cultural CubaPoesía, la Colección SurEditores y el Fondo Literario Eduardo Kovalivker de Buenos Aires, en un afán compartido por fomentar la creación, el conocimiento y la difusión de la literatura cubana, convocan al Premio CubaPoesía “Eduardo Kovalivker”, de 2018, bajo las siguientes
BASES

1. Podrán participar los poetas y narradores cubanos.
2. El tema de las obras será libre.
3. Se concursará con cuadernos absolutamente inéditos de no más de 30 cuartillas de narrativa y un cuaderno de décimas, de la misma extensión.
4. Las obras se presentarán en un solo original, bajo seudónimo.
5. El jurado otorgará un premio único en cada género consistente en diploma, la invitación al Festival Internacional de Poesía de La Habana, la publicación en la Colección Sur y $1000.00 pesos cubanos convertibles.
6. Las obras concursantes podrán ser entregadas a partir del 24 de septiembre en el Centro CubaPoesía, Calle 25 esq. a Hospital, Cayo Hueso, Centro Habana.
7. Las obras galardonadas se darán a conocer el 8 de Febrero, en la Feria del Libro, y presentadas en la Bienal de Poesía de La Habana, en mayo de 2018.
8. El plazo de admisión cierra 21 de diciembre de 2018.
9. No se devolverán los originales.
10. El envío al concurso se tomará como aceptación de las bases.

El Festival Internacional de Poesía de La Habana es fundador, con el Festival de Poesía de Medellín, de la Red “Nuestra América” de Festivales Internacionales de Poesía e integra el comité coordinador del Movimiento Poético Mundial. Sostiene el Centro Cultural CubaPoesía, la Colección Sur, el Laboratorio Internacional de Escrituras de La Habana, el Fondo Digital de Literatura Mundial y el proyecto CubaPoesía Itinerante.

Al fondo de la memoria

Hace algunos años, varios poetas holguineros escribimos una décima con este pie forzado, creo que la idea fue del amigo poeta Jorge Martínez Reyes.
Comparto hoy la que hice en aquel momento.

AL FONDO DE LA MEMORIA

El alud del tiempo huye
mar adentro hacia el pasado;
pasa un sueño desbocado,
todo es sombra, todo ebuye
sin sentido. Un grito fluye
desde el insomnio. La gloria
deja una huella ilusoria
navegando en lo sombrío;
queda el recuerdo vacío
al fondo de la memoria.

Presentación del cuaderno Viajar, viajarse de Graciela Susana Puente Iglesias

Compartimos con las amigas y amigos del blog la presentación  del cuaderno Viajar, viajarse  de Graciela Susana Puente Iglesias que realizara nuestra buena amiga Silvia Claudia Rivas

Graciela Susana Puente firmando ejemplares de Viajar, viajarse 1

Graciela Susana Puente firmando ejemplares de VIAJAR, VIAJARSE.

 

VIAJAR, VIAJARSE

Autora: Graciela Susana Puente Iglesias

Editorial: Botella al mar. C.A.B.A.    Año: 2017

Análisis y selección de textos: Silvia Claudia Rivas

Dice Luisa Valenzuela en su comentario de  contratapa de Viajar, viajarse, que “si somos verdaderos viajeros y no simples turistas, todo viaje resulta una forma de exploración. Y de exploración interior. Al viajar nos abrimos al otro y en el otro a alguna zona desconocida de nuestra propia alma”. Efectivamente, un viaje siempre es una búsqueda, consciente o no, de experiencias innovadoras, que nos revela otra forma de ser y de estar en el mundo; que nos libera y nos deja llegar hasta las esencias, hasta lo primordial  de nuestro espíritu. De este tránsito  como proceso reflexivo y humanizante  da cuenta Viajar, viajarse de Graciela Susana Puente Iglesias.

Se nos propone un recorrido en el que los paisajes no son meras postales turísticas inmovilizadas en un portarretrato, sino todo lo contrario y que Graciela nos invita a recrear y reinventar con la complicidad de sabores, colores, aromas y texturas, guiados minuciosamente  por  nuestros sentidos. Cito: “Deposito mi secreto en tu ser, porque te conozco y sé, sin ninguna duda, que me comprenderás./Estoy frente a tus ojos. Ya no es posible diferenciarme/frente a tu mirada porque fluimos”. Y es a partir de esta complicidad, que se nos abre un panorama donde las sensaciones fluyen y se multiplican, y en cada flujo, nos aliviana el peso de las valijas y nos llama a volar en su propio vuelo. En este acontecer, el mundo se expande como una paleta de colores,  siempre en tránsito hacia una nueva revelación: Cito: “Probaré con un color más alegre, me parece, así no me preocuparé y trataré de salir, salirme”. Se trata de una travesía que no podrá rastrearse con radares ni sistemas satelitales, porque reinventa las rutas de los mapas, y se construye en la dimensión del sueño, porque “el sueño es también un viaje, con senderos que nos viven”, dice la autora.

Acompañando este “salirse” hacia las esencias, están Germán, María Julia y Sebastián, que potencian cada instante de descubrimiento compartido, y lo plasman en experiencias que trascienden la anécdota: hay reflexión, sorpresa, humor, donde el trayecto, a la vez que incorpora paisajes y sentires de otros, profundiza la mirada sobre los propios: Cito:“sin darnos cuenta y después (¿después?) de hablar con la mismidad, comenzamos a escuchar algo que, por alguna alquimia, nos lleva a interesarnos. Tal vez porque se trata de un trozo de vida que nos atrae o interesa. Al prestar oídos, participamos y pueden surgir convergencias, o así  nos parece…” Esta diversidad de impresiones, justifica las distintas formas discursivas que advertimos en la obra: prosa poética; tramas dialogales; poesía; narraciones. Las formas dialogales y narrativas predominan en las experiencias anecdóticas y compartidas; la prosa poética y la poesía expresan el estado de éxtasis espiritual y situaciones reflexivas de la poeta.

Este salirse  nos traslada a una multiplicidad de ciudades, climas y culturas donde el disfrute y la entrega son permanentes, y la realidad, aunque parezca un sueño,  no lo es: se vive con plenitud: es ese “viajarse” para descubrir, y descubrirse; un estado de revelación que se regenera con cada experiencia: Cito:“Nos sentamos en el Café de la Paix, para degustar el sueño real. Cada uno tomó algo sin poder creer en el protagonismo de la vivencia. Así me lo decían, con ojos muy abiertos. Compartíamos una visión que no se inventaba: era.”  Es un peregrinaje que converge con lo esencial de nuestra alma, que es común a todo ser humano y que por eso, es también el alma del mundo: Cito:“Ascendí evocando la “Subida al Monte Carmelo”. Imaginé que estaba rodeada por ángeles y mis oídos eran visitados por un rumor de alas”. Alcanzar esta plenitud, este éxtasis vivencial, nos hace libres. Y es esa libertad la que nos predispone a la recepción y a la entrega, en un intercambio que se potencia, que nos mantiene en un estado de ensoñación. Y nos lleva a “interrogar al cielo”, de la mano, (y la cámara filmadora) de Sebastián, y lo que podría resultar una anécdota, se convierte en una pregunta trascendental, propia del pensamiento filosófico: “Esto le gustará a Dios?”, pregunta el niño, luego de ver a la multitud exaltada frente al Papa, en la Piazza San Pietro del Vaticano. Efectivamente, y en palabras de Henry Miller, “nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas”.

Y como ocurre durante las grandes travesías, en este “Viajar, viajarse”, está el humor, insustituible  en cualquier equipaje: Palomas en los hombros y en la cabeza de una mujer en Piazza San Marcos, y el comentario categórico de nuestro “reportero gráfico”: “Molti colombi, molti cagandi”, o las risas en el hotel de Madrid, cuando la madre pensó que le habían robado sus cosas, pero en realidad no sabía usar la clave para abrir la valija.  Humor, sorpresa, reflexión:  Graciela Puente nos convoca a un viaje hacia el fondo del alma, que se reconoce reflejada en sus semejantes, y la libera hacia nuevas trayectorias, en las que el espíritu logra transformar las fronteras de su propio entendimiento en nuevas travesías y experiencias, haciendo de ellas una forma de indagación existencial permanente: Cito: “Irse/dejándose llevar por los itinerarios/que se ofrecen/dibujando las pieles,/travesía entre cielos./Un posible ser siendo/en costados del espacio./Una voz que decide/que acontece:/viajarse”. La poeta comparte una experiencia vivencial cuya magnitud la hace parte de cada paisaje, porque el posible ser siendo que la habita, se sumerge en los lugares que afloran pero, fundamentalmente, en los espacios menos visibles, los que sólo se ven con el corazón, como nos recuerda Antonie de Saint Exupery, porque “lo esencial es invisible a los ojos”.

Sólo de esta manera,  es posible recorrer las Calles de Jaipur, y descubrir tanta eternidad de encarnaciones/que ofrecen flores y comida a sus dioses”, o estar en el Ganges y ser el río/por esa espera de ser delta en el extremo. Los paisajes son refundados por una mirada, que se lanza, en palabras de la autora, a preguntar lugares, y llega donde las nubes remueven apariencias/para dimensionar los gestos y otredades/de los que fueron mimbres entre juncos”. Y al atravesar la superficie de la primera observación, fluyen lo que la poeta denomina costados del espacio, como revelación para decir otra manera de los labios/en la tierra, y también como una conjunción con la propia travesía, porque como afirma Buda, “no puedes transitar el camino hasta haberte convertido tú mismo en la senda”: de esa  identidad con los otros paisajes y seres del mundo, da cuenta Graciela Puente en este poemario, mediante el uso de personificaciones donde cada palabra reafirma la comunión de su espíritu con el lugar: Cito: Dejándome llevar por dónde y cómo/voy siendo por caminos/y calles que acontecen/entre umbrales de inconsciencia./Me quedo en transcripciones/de espacio y vez entera./Me permanecen pliegues/y bordes/de otro ser,/que no conozco.

Carlos Fuentes ha escrito que “el viaje es el movimiento original de la literatura”, y sin duda, un viaje, al igual que la escritura, es una búsqueda hacia afuera y hacia adentro: hacia afuera,  implica la exploración de nuevos espacios, y de distintas formas de comprender la realidad; hacia adentro, es una introspección que se lanza al descubrimiento (o redescubrimiento) de nuestros seres posibles, latentes en el subconsciente, que por cuestiones conocidas o no, no terminan de hacerse visibles, pero que afloran en toda su plenitud durante el viajarse que nos propone la autora.: Cito:“Celebro pertenencias de la sangre/y siento un crecimiento germinado. /Una razón atravesada por la ausencia”. Y entonces, podemos  Dejar que sea: Cito: “Oscilan residencias en la niebla./Crecen penínsulas de azogue en precipicio./Crecen idiomas superpuestos con banderas./Llega el descanso./ Delicadeza de la vida/que dibuja./Y juega al ajedrez,/de lo posible.”

Explica Borges en la introducción a Atlas, que “no hay un solo hombre que no sea descubridor”, y ello explica que encontremos literatura sobre viajes en todas las épocas de la historia: desde la mítica Odisea, pasando por los viajes de Marco Polo, los cronistas de Indias, los escritos de Darwin, las novelas de Joseph Conrad, hasta el  relato del náufrago de García Márquez o el mencionado Atlas de Borges: quienes se han internado en los laberintos del mundo, han dejado testimonio de sus vivencias: para informar, para denunciar o para reivindicarse. Y han compartido  estos procesos  valiéndose de la palabra escrita.

Y como cierre de este análisis, daré mi reflexión personal, ya anticipada durante el desarrollo, y leeré dos textos.   Graciela Puente nos propone despojarnos de fronteras y de miradas superficiales, para penetrar en los lugares inexplorados de paisajes tanto geográficos como humanos, y a la vez, alcanzar las profundidades del propio ser, en un viaje conjunto con nuestros semejantes. Una experiencia donde la aventura confluye con la mirada filosófica, revelándonos que todos somos transeúntes efímeros sobre la tierra, pero tenemos la oportunidad de mejorar el recorrido propio tanto como el de los otros, porque la experiencia de viajar, viajarse nos muestra como seres más libres, solidarios y pertenecientes al mismo género vulnerable y fascinantemente humano. Se trata, como refiere Matsuo Basho, en su diario de viajes: “seguir los pasos de los antiguos, no de repetir lo que ellos hicieron’, y avanzar hacia un estado de plenitud, donde cuerpo y espíritu sean uno con la naturaleza y nuestros semejantes: Cito:“imágenes que suben por los brazos/hasta trepar por las sonrisas./En los costados hay espacio,/una excedencia que crece/y que se aloja entre los ojos./Respiro/y cada calle es un reencuentro;/y las conozco/y tiemblo, tiemblo/en la manera del camino, /ese cruzar el aire/y ser lugares”.

 

 

PROSA POÉTICA

Nacía de ella

                                    Eduardo Galeano

ANTIACUMULACIÓN

Cuando las valijas no permiten que las cierren, algo ocurre. No es un capricho. ¿Acumular?¿Puede ser un sustituto de soñar? Las manos nunca están vacías. No sé bien si me refiero a las manos…

 

 

 

POESÍA

 

JARDÍN BOTÁNICO

Puede la sonrisa con silencio de follaje

pulir rigores tempestuosos

siendo pausa.

Es cuando los monólogos acechan

a los que pasan descubriendo que aún existen.

 

Graciela Puente, la autora, junto a Silvia Rivas, encargada del análisis y selección de textos 1

Graciela Puente, la autora, junto a Silvia Rivas, encargada del análisis y selección de textos.

Graciela Susana Puente. Nacida en la provincia de Buenos Aires (República Argentina) en 1949. Doctora en Letras. Ex Decana de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Morón. Profesora titular del ISFD Nª 45, Haedo, Provincia de Buenos Aires.

Ha publicado más de treinta libros: poesía, ensayo y teatro. Alguno de sus poemarios: Legado de Venecia, De calle y siempre, Almharad, Amalgama, In-valida, Desde las manos, Ocurrencia, Veces, Caída de nenúfares, Vaivén-Eros (con Ramón Canalis), Breve Saga necesaria, Habanía I y II.

En 2006 publicó su ensayo: Miguel Hernández Poética Taurina (Botella al Mar, Buenos Aires). Ha recibido entre otras distinciones: Faja de Honor Almafuerte (SADE Oeste Bonaerense); Premio Noemí Vergarade Bietti (Gente de Letras); Premio Jorge D. Thevenin (Municipalidad de Morón); Corona del Eistedfood (Pcia. de Chubut); Premio Ensayo (Pcia. de San Luis); Academia de Letras (Puerto Rico) Dictó numerosos cursos en el exterior.

 

Silvia Claudia Rivas nació en la ciudad de Ituzaingó, Buenos Aires, Rca. Argentina, el 7 de setiembre 1962. Es poeta y docente. Los temas que predominan en sus trabajos son la historia y mitología de su país y de Latinoamérica.  Sus textos han sido publicados en revistas, blogs y antologías de Argentina, Chile, Colombia, Cuba, México, República Dominicana y España.

Obra poética: Oíd Mortales –poemas documentados–; Atlas poético; Bajo los cuervos -una América contada por sus dioses-; Biblia profana; Continuidad de Judas; Civilizaciones.

Premios Nacionales: Primer Premio CEFINI (2009); Segundo Premio Certamen Municipal Nuestros Vecinos Escritores (2010); Segundo Premio 32° Certamen Internacional de Poesía Plaza de los Poetas José Pedroni (2013); mención de honor en Premio Certamen Internacional de Poesía Hespérides (2015).

Premios Internacionales: Segundo Premio en el XI Concurso Bonaventuriano de Poesía y Cuento (Cali, Colombia; 2015); Primer Premio en el Concurso Literario Internacional Ángel Ganivet (España, 2017); Mención especial en el VIII Certamen Internacional de Poesía Fantástica miNatura (España, 2016). También ha obtenido el primer premio en certámenes organizados por las siguientes webs: Letras Como Espada; El Muro del Escritor y Mundo Escritura (España).

https://palindramo.wordpress.com/

http://desordenenlacasa.blogspot.com.ar/

 

 

 

 

José Luís Serrano Serrano

Compartimos con los lectores estas hermosas y significativas palabras del hermano poeta y amigo José Luís, tomadas de http://decimacontexto.blogspot.com/2018/09/jose-luis-al-recibir-el-premio-guillen.html

Palabras del poeta holguinero José Luis Serrano Serrano (1971) al ser entregado el Premio de Poesía Nicolás Guillén en febrero de este año, durante la Feria del Libro de La Habana.

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Queridos amigos, recibir en esta tarde el Premio Nicolás Guillén 2018 tiene para mí una doble significación. Por un lado, me honra en lo personal haber obtenido un lauro tan apreciado en nuestro campo literario. Desde otra perspectiva me alegra mucho que por fin un libro articulado según las rigurosas leyes del soneto haya llamado la atención entre una abrumadora cantidad de obras concebidas dentro del verso libre o la prosa poética. Esta victoria del soneto es un hecho plural. No estaría aquí si no existiera todo un movimiento de poetas que mediante las estructuras clásicas elaboran sus polifónicos discursos.

Nicolás Guillén es un poeta mayor, qué duda cabe, sin embargo, sus extraordinarias exploraciones en los rizomas negros de nuestra identidad hacen que muchas veces se olvide que Nicolás es también un poeta de honda raíz clásica. Sus octosílabos y endecasílabos pueden situarse entre las realizaciones más acabadas de nuestra tradición lírica. Haber triunfado en un certamen que lleva el nombre de uno de sus principales maestros es otra razón para que este humilde discípulo se sienta agradecido.

Corren malos tiempos para la poesía. Algunos hablan de desaparición de la realidad. Otros dicen que vivimos en una época donde lo verdadero es un momento de lo falso. Lo cierto es que las pantallas nos alejan cada vez más de los libros. Vivimos en el vértigo de las imágenes.

¿Para qué poetas en estos tiempos de miseria?, se preguntaba Hölderlin en el siglo XIX. ¿Para qué poetas en un siglo XXI donde unos demonios barbados no se cansan de agitar el cuchillo, invocar a Dios, y tranquilamente cercenar el cuello de seres humanos como si de bestias se tratara?

Creo que nos corresponde a los poetas desmagnetizar el lenguaje. Hay que apretarle los pernos al poema. No es una escritura que refleje la realidad lo que necesitamos. La realidad está bastante jodida para que la repliquemos a mansalva en nuestros opúsculos. Lo que nos hace falta es un tipo de poesía que nos revele las posibilidades ocultas de la palabra. Debemos reencontrar el sentido oculto de las palabras de la tribu.

Creo que estamos más necesitados de poesía que nunca. La civilización occidental ha llegado a un punto de no retorno donde solo nos quedan dos alternativas por delante: O seguimos caminando por la tierra conocida del descalabro y la violencia o nos lanzamos de una vez y por todas al abismo sin fondo de la poesía.

Muchas gracias.

¿Y a ti quién te prepara el paracaídas?

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Charles Plumb es un veterano de guerra norteamericano. Era piloto en la marina estadounidense y durante uno de sus vuelos, su avión fue abatido. Pudo abrir su paracaídas y fue capturado por el enemigo. Fue encarcelado como prisionero de guerra durante 6 años (de 1967 a 1973), antes de ser liberado. Unos años después se dedicó a hacer charlas y trabajar de consultor, enseñando como lo que aprendió de su cautiverio se puede aplicar a la vida cotidiana.

Un día mientras estaba comiendo en un restaurante, se le acercó una persona, y le preguntó si era Charles Plumb, el famoso prisionero de guerra. Contestó que efectivamente, y le preguntó al hombre de donde le conocía.

“Trabajaba en la marina. Yo fui quien preparó su paracaídas.”

Dicen que Charles Plumb, muy sorprendido y emocionado, demostró una enorme gratitud hacia aquel desconocido.

“Estoy vivo gracias a usted. Los pilotos nunca nos preocupamos por saber quién nos prepara el paracaídas, y sin embargo es una función vital”.

Y a ti, ¿quién te prepara el paracaídas?

En tu vida personal y profesional, aunque no estés consciente de ello, tienes paracaídas. Quizás alguno sea un contrato bien redactado, o el apoyo moral de tus familiares, quizás sean otras cosas.

Párate un momento a pensar. ¿Es posible que haya algo fundamental para ti y que no le estés dando la importancia que se merece?