Alexánder Besú

NÁUFRAGO

“A los náufragos como yo, que aun, y a pesar
de todo, pueden creer que la próxima isla
es la única, o en un peor caso, la última.” – Carlos Esquivel

Me deben un camino de regreso,
un incinerador de fantasías,
muchas condenas, pocas amnistías,
un famélico amor y un odio grueso,
desde que la tormenta, el sobrepeso
y el infortunio rudo que me encalza,
volcaron todo el cedro mi balsa
en una islita sobrenatural,
con un rompiente demasiado real
y una pureza demasiado falsa.

Ninguna cábala, ningún presagio
predijo que el encono damnifica,
y eso, básicamente, significa
que me lo deben todo: ¡hasta el naufragio!
Lo atenuante es que aquí me descontagio
de paradigmas y de monumentos.
El agua borra aquí los juramentos
y el credo umbilical que nos maldijo.
(¡Qué claro Pisabarro cuando dijo
que del agua nacieron los sedientos!)

En este islote soy una verdad
sin las supuraciones del pasado.
En este islote me he reconciliado
abiertamente con mi soledad.
Aquí puedo ordenar la ambigüedad,
fundar una novísima creencia,
fijar el día de mi independencia
y celebrarlo con exorbitancia,
sin la menor señal de repugnancia
debajo del umbral de mi conciencia.

Aquí me sobra estirpe y abolengo,
pero me faltan otras adicciones.
Soy un acopiador de sensaciones
y este es mi latifundio, mi realengo.
Me faltan muchas cosas, pero tengo
la libertad de entretejer mis frases
y soltarlas desnudas, sin disfraces,
sin codificación ni elucidario.
Y tengo un cocotero solitario.
Y tengo el vuelo de los alcatraces…

Nadie me hará volver, quiero quedarme
en este espacio caricaturesco.
No se imaginan lo que yo agradezco
que nadie haya venido a rescatarme.
Esta es mi isla. Yo soy su gendarme.
Morir aquí es mi única encomienda.
Serán mis huesos la mejor ofrenda
que yo pueda dejar en este islote.
Mi muerte llegará como un brisote,
y la verdad se volverá leyenda.

Soy una veleidad semisalvaje,
soy un caudillo suficiente, autarco.
Si desde el litoral avisto un barco
tendré que enarenar mi caudillaje.
No habrá botella al mar, no habrá mensaje,
no correré arbolando un pabellón…
Nadie me arrancará de mi atolón.
Aquí yo renací, y aquí me inmolo.
Tan solo quiero que me dejen solo,
hasta que muera de imaginación.

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Pedro Péglez González

De su cuaderno Cántaro inverso, Premio Iberoamericano Cucalambé.

ÉPICA INTRASCENDENTE

Iba surtiendo verdes en la arena
de Dios
Iba lloviendo con un arpa
como si fuera cruz
Nunca su carpa
quiso ser otra cosa que ancla buena
Él mismo se hizo pluma
A cada pena
le quiso colorear su lado oscuro
Se agotaron sus tintas
Y al conjuro
de la mano de Dios misericorde
se echó de un golpe roto y monocorde
por el puro brocal de un hombre puro

 

Angel Escobar

El anciano

Estoy parado en esta esquina –
entre la cordillera y el mar,
entre el sur y el desierto.
Soy pobre, pero no puedo vender mi pobreza,
ni cambiarla por un augurio.
Seguramente estoy esperando algo
parado en esta esquina del mundo,
pero ya no sé qué. Quisiera
ser una chispa en algún fogón,
en alguna cocinería, en el campo.
Pudiera ser yo el campo, o el fogón
o la chispa; pero eso no lo entendería
mi compadre: se lo llevaría otro.
Ay, muchos compadres necesitan comer –
y yo no puedo transformarme en nada,
ni hacer una promesa que nadie cumpliría.
Ahora estoy parado en esta esquina –
entre una rodilla rota y un latón de basura,
entre un paredón y un diente de menos.
Hablo con calma, solo; ni siquiera puedo ser
un mendigo: no tengo dones para eso.

Frank Castel González

Del excelente poeta y amigo Frank Castel, comparto este poema.

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5 p.m.

Me falta la razón para llegar a cualquier sitio,
la música,
el secreto de la libertad
y un poema que me haga imprescindible.
Me falta el niño que fui,
la sombra para ser eterno como Borges,
el gozo de vivir lejos de las premoniciones.
Me faltan los amigos,
las manos,
la fuente donde beber
y no arrojar los sueños.
Tantas cosas me faltan hoy.

Modesto Hidalgo

Modesto

El amigo poeta Modesto Hidalgo, nos hizo llegar sus décimas también y las compartimos con las amigas y amigos del blog.

Díganme guajiro a mí
porque también soy guajiro
y cada mañana aspiro
el olor del alhelí,
a las vacas que adquirí
ordeño en la madrugada,
después suelto la vacada
a la yerba y el rocío
en un potrero que es mío
y que me da la mesada.

Díganme guajiro a mí
por ser hermano de Argel
y recordar como él
el sitio donde nací.
No estoy muy cerca de allí
y aunque he llegado muy lejos,
traigo en mi piel los reflejos
de un sol que es mi inspiración
y dentro del corazón
la enseñanza de mis viejos.

Díganme guajiro a mí
que me inspira la tonada
y le canto en la alborada
a la vida que elegí.
Varios libros escribí,
hasta alcancé una Maestría,
mas aquella vida mía
rodeada de campo y luz
la cargo como una cruz
pero de amor y alegría.

Ya ves, amigo Agustín,
que sus razones apoyo.
Soy campesino rellollo,
desde el principio hasta el fin.
Olvidar me luce ruin
a la vida del retiro.
La vida del “pueblo” admiro
pero jamás me deslumbra
porque todo lo que alumbra
en mí salió del guajiro.

Antonio del Camino

A MODO DE POÉTICA

Escribir con la sobria belleza del olivo,
con esa claridad que nos regala
el sol cuando amanece,
con la granada fuerza de la espiga,
lejos de pirotecnias y artificios.
Escribir —como el pan, ser alimento
que sacie nuestras hambres
de conocer— con esa
transparencia del arroyo que salta
bajando la montaña, con la luz de la nieve:
inmaculada, blanca, seductora.
Y aspirar al silencio.

(De Paso a paso, la vida)

Antonio del Camino (Talavera de la Reina, 1955) lleva escribiendo versos desde los 13 años, si bien hasta 1977 no da a conocer su primer poema, publicado en la revista Indicios, que pone en marcha con otros amigos de su ciudad y de la cual se editarán sólo
dos números. Durante 30 años ha trabajado en una entidad bancaria.
Su labor poética ha sido reconocida con premios como el Rafael Morales (1978), el Ciudad Santo Domingo, de Madrid (1980) o un accésit del Premio Adonais (1984).
Tiene trece libros publicados, entre los que destacan:
Segunda soledad (Premio Rafael Morales. Colección Melibea. Talavera, 1979).
Donde el amor se llama soledad (Premio Ciudad Sto.Domingo. Colección Proa Cultural C.S.D., 1980)
Del verbo y la penumbra (Accésit Premio Adonais. Editorial Rialp, 1985)
Para saber de mí (Colección Libros del Consuelo. lf ediciones. Béjar, 2015)
Paso a paso, la vida (Colección Libros del Consuelo. lf ediciones. Béjar, 2017)
A la carta. Cocinetos reunidos (Colección El brut de los corazones solitarios. lf ediciones. Béjar, 2017)
Figura en diversas antologías de poetas toledanos y castellano­manchegos.
Desde 2009, con mayor o menor dedicación, mantiene el blog Verbo y penumbra. https://antonio­del­camino.blogspot.com/

https://drive.google.com/file/d/1oVlajFrzOTh0hfUzNHxcjf11UTDEK3Zk/view

Jorge Luis Borges

índice

Alguien

Un hombre trabajado por el tiempo,
un hombre que ni siquiera espera la muerte
(las pruebas de la muerte son estadísticas
y nadie hay que no corra el albur
de ser el primer inmortal),
un hombre que ha aprendido a agradecer
las modestas limosnas de los días:
el sueño, la rutina, el sabor del agua,
una no sospechada etimología,
un verso latino o sajón,
la memoria de una mujer que lo ha abandonado
hace ya tantos años
que hoy puede recordarla sin amargura,
un hombre que no ignora que el presente
ya es el porvenir y el olvido,
un hombre que ha sido desleal
y con el que fueron desleales,
puede sentir de pronto, al cruzar la calle,
una misteriosa felicidad
que no viene del lado de la esperanza
sino de una antigua inocencia,
de su propia raíz o de un dios disperso.

Sabe que no debe mirarla de cerca,
porque hay razones más terribles que tigres
que le demostrarán su obligación
de ser un desdichado,
pero humildemente recibe
esa felicidad, esa ráfaga.

Quizá en la muerte para siempre seremos,
cuando el polvo sea polvo,
esa indescifrable raíz,
de la cual para siempre crecerá,
ecuánime o atroz,
nuestro solitario cielo o infierno.

 

 

Mario Benedetti

mejores-poemas-benedetti

Corazón Coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

 

Tomado de: https://www.zendalibros.com/los-mejores-poemas-mario-benedetti/

Óscar Antonio Pérez Garviso

 

garviso

Bienvenido al blog, el hermano poeta chileno Óscar Antonio Pérez Garviso, comparto uno de sus preciosos sonetos.

Los prójimos lejanos

Te habito si te veo y si te olvido,
te miento, me equivoco, me defraudo,
me entrego, te liberas, yo te aplaudo,
no queda ruta al fin de lo que has sido.

Y todos por igual vamos sin nido,
marchamos y pactamos tras el laudo
de ser lo que podamos sin recaudo
y sin ya ni ofrecer lo más querido.

Qué extraño conocerte y no llamarte,
que extraño que me cites y no vengas,
¿será que está la vida en otra parte?

Que fácil sólo oír estas arengas,
y huir, pasar, decir punto y aparte
sin que ni pare yo ni te detengas.

24 07 19

 

Alexander Besú Guevara

Tomado de:http://guatemala-en-decima.blogspot.com/

Un bello poema en décimas del maestro cubano Alexander Besú Guevara para iniciar este nuevo ciclo de Guatemala en décimas, dentro de poco narraremos lo acontecido en la celebración de nuestro tercer aniversario, un abrazo a todos nuestros amigos del mundo entero.

Eran otros años, nosotros demasiado
jóvenes para entender esa historia
de gente dispersa en el mundo.

Edel Morales
Nosotros
los de aquel año
(1970)
encontrábamos tan cruenta
nuestra edad
Nos hizo daño
tanta canción en el baño
tanto pantalón campana y tantos adioses
Diana…..Manolo…..Zulema…..Juan…
Rostros borrosos que se han desvanecido
en La Habana
Nosotros
los sonrientes
los románticos confesos
sobrevivimos a besos lascivos
y adolescentes
Fuimos tan desobedientes…..tan tontos
tan optimistas
que inventábamos conquistas
Arilis…..Vivian…..Idalma…
y amábamos con el alma las modelos
de revistas
nosotros
los colegiales promiscuos
y afrodisíacos
fuimos tan Beatlemaníacos…..tan locos
y pasionales…..fuimos tan ceremoniales
tan hijos de la poesía
que olvidamos que podría faltarnos uno
quizás…..(la risa de Nicolás cayó al Danubio
en Hungría)
Fuimos siempre tan estultos…..ingenuos
y soñadores
fuimos tan trasnochadores…..tan malhablados
y cultos
que nos hicimos adultos sin querer
sin darnos cuenta
sólo nos queda una lenta memoria
y un llanto extraño
Nosotros…..los de aquel año
(1970)