Alexander Aguilar

Tomado de su página de FB.

 

La imagen puede contener: 3 personas, selfie, niños y primer plano

Comparto hoy un precioso e ingenioso poema para niños del amigo Alexander Aguilar.

Érase una vez la duda

___ Mamá, ¿es cierto que las
estrellas fugaces son
antojos que el corazón
nos va dejando detrás,
que al verlas pasar estás
a punto de que un anhelo
sea cumplido con su vuelo
y nunca saber por qué
o son solo estrellas que
se han escapado del cielo?

Por qué saben, me pregunto,
por qué vienen hasta aquí
y caen levemente, así.
Parece raro el asunto.
¿Es qué algún sueño difunto
vaga en lo alto y allá
temen estar? ¿O será
que todo allí es tan sombrío
y ellas se mueren de frío?
¿Tu sabes por qué mamá?

Papá dijo que nacieron
de un polvo extraño y que fue
hace un buen tiempo, no sé
cómo es que sobrevivieron.
Mamá, ahora que cayeron
esas dos y que mi edad
ya lo permite, ¿es verdad
que aunque queramos o no
un día papá, tu y yo
no estaremos? ¿Es verdad?

¡Qué oscura la noche! Mira,
cayó otra. ¿Nos habrá
visto? Ella no sabrá
que en su caída respira
el sueño de todos. Mira
¿Acaso sabrá que estamos
tan lejos que contemplamos
desde su luz nuestro empeño?
___ Niño: es tarde, tengo sueño,
son muchas preguntas. Vamos.

Alfredo Zaldívar

OTRA PARÁBOLA

No sabe si el instante en que sus manos
entraron en sus manos
sobre su pecho
fue verdad.
No sabe si el instante en que su boca
fue su boca
sucedió.
Sabe que perderá los ojos
cuando vuelva a entreabrirlos.
Sabe que cuando abra sus manos
no estarán en sus manos.
Pero no sabe si cambiará la historia
ni si tendrá palabras.

Las tormentas a veces
llegan sin anunciarse.
Las tormentas se anuncian
y quizás nunca lleguen.

Todo camino es una ingenuidad.
Todo pronóstico es sólo otra parábola.

Tomado de: https://buenosairespoetry.com/2020/06/26/uno-piensa-en-marti-cuando-llega-la-noche-diez-poemas-alfredo-zaldivar/?fbclid=IwAR1AsDJWXuqY-OqX5riaBTRnIshg4Q52Vlc7vNKrpHHEJEG4paa_gBOz6eM

Eduardo René Casanova Ealo

Eduardo René Casanova Ealo

PREGUNTA POR EL ÁRBOL

Cuando termines de leer esto, debes preguntar,
solo cuando llegues al final,
antes de cerrar el libro,
después de: “lo anterior fue publicado en papel reciclado”,
debes preguntar además por el destino de árbol,
no preguntes por mí,
pregunta por el árbol
Sal a caminar y busca un lugar desolado
(igual) o parecido a mi soledad,
allí debe estar el hueco en la tierra
donde estuvo el árbol viejo que soñaba
sus raíces eran inundadas
por corrientes de nieve espumosa
y escarabajos que se rifaban
un sitio de honor en su corteza.

Pregúntale a su fantasma en el aire,
sí pudo ver a los bisontes correr
por los gritos de los primeros hombres
y el humo de sus fuegos
donde asaban su carne oscura.
Abraza su imaginario torso
y pega tu oído a su incontaminado cuerpo,
pregúntale a tu pecho
sí acordarse del árbol vivo es un triunfo
o recordarlo sea un olvido.
No te detengas en el montículo
salpicado de antiguas bendiciones que fue su cuna,
alza la vista al azul,
hasta allá brotaban sus hojas de leche
y sus hojas maduras
y la forma de avisar a los pájaros
la estación precisa de construir sus nidos,
la curiosa alianza que tiene la naturaleza
de tirar los dados.

Pregunta, no cierres este libro
sin preguntar por el árbol
y luego ven a la pradera
donde estaré esperando por ti,
hagamos como que el libro nunca fue escrito
y el árbol no tuvo que morir,
ven dispuesto a acariciar la pradera con tus manos,
de caricia en caricia nacerán otros árboles
y mejores poemas
escritos esta vez en el azul del cielo.

Del libro Las tablillas de Diógenes

Tomado de: https://lyricsandpoetrymagazine.blogspot.com/2020/06/hay-dias-cuando-dagmara-gloria-fue.html?spref=fb&fbclid=IwAR05l-Q3TClIzKo6MKtkO21ww4VQv0bjSE4kGzTpcKvK-FO9xw249QraKaQ

Ronel González Sánchez

Gracias al hermano poeta, Ronel González, por hacerme llegar este texto fundamental dedicado a nuestro José Martí

índice~2

El peso de la cruz

Escribo, poco y mal, porque estoy pensando
con zozobra y amargura.
José Martí
Diario de Cabo Haitiano a Dos Ríos,

14 de mayo de 1895

Agua del Contramaestre.
Agua turbia.
Agua crecida.

¿Hasta qué punto la vida
es un cántico silvestre?

Entre el fango,
lo terrestre va enmaniguándose.

Un vado al muslo.

El cuerpo angustiado
y, en el sopor que lo inhibe,
la noche bella proscribe
el sueño del Delegado.

Un río.
Un caballo.
Un hombre.

El sol licuando la piel.

El croquis de un coronel
en la sabana sin nombre.

Un río.
Un caballo.
Un hombre.

Un paredón de humo infame.

No importa que alguien se llame
Ángel, si en vano custodia,
ni que entonen la rapsodia
un fustete y un dagame.

Las bayonetas a un palmo
de los fervores solícitos,
los desencuentros ilícitos,
el verso indómito o calmo.

¿Hay entre el augusto salmo
y la pólvora nefasta
algún vocablo entusiasta,
alguna zona intermedia

que disfrace la tragedia
de “episodio iconoclasta”?

Hay criaturas sin derecho a ser felices. Hay seres que, entre la cruz y
placeres, optan por llevar al pecho el manuscrito deshecho de una
fortuna reacia,
y sobre el hombro la audacia temeraria del novicio,
que al más febril sacrificio  entran
de un tiro de gracia.

Algo.
Alguien se encamina
hacia un cuerpo.

Alguien apunta el odio de una pregunta
y, al gloriarse, se anodina.

Sangra la maleza indina.

Nadie es sacro o pusilánime.

Algo serpentea exánime.

No plañe ni un rostro magro
y nada invoca un milagro
en la soledad unánime.

Ser héroe nunca es ser Dios,
aunque ambos se transfiguren.
Por más que sus obras duren
no hablan con la misma voz.
Hay un intersticio atroz,
un filamento vibrante
que los envela un instante
y el héroe se enmarmoliza,
sin dar tiempo a que la brisa
espiritual lo levante.

Pedir que la piedra arrope al polvo
es un afán manco
si sobre un caballo blanco
la sangre sigue al galope.

A veces la selva inope
en torno quiere enramarse,
pero la Luz vuelve a darse
a los discordes montíos,
y entonces,
todos los ríos
vuelven a transparentarse.

Juan Carlos Garcí Guridi

índice~1

Comparto hoy una excelente décima del buen amigo Juan Carlos García Guridi

HABLA JOAN CRAWFORD

“Adoro interpretar a perras”

Seductora, amante infiel,
cigarro, pólvora, llama,
mujer de impaciente cama
y refinado dosel.
Con ella igual que con él
suelo acostarme. Mi boca
promiscua, indecente, loca,
capaz de una felación
es bálsamo y aguijón
de aquella que la provoca.

Juan Carlos García Guridi (Batabanó, 1968). Poeta e investigador. Ha merecido, entre otros,  el Premio de Crítica Artístico-Literaria El Cucalambé 2002; el Premio de Ensayo Todo Décima 2003; el  Premio Extraordinario de la CTC del Concurso Nacional de Poesía Regino Pedroso, 2012; el Premio Francisco Riverón Hernández 2013 y el Premio Félix Pita Rodríguez, en el género de Literatura Infantil, 2014. Tiene publicados los libros: Décimas habaneras del siglo XX, 1951-1998 (1998); La Poesía Popular en Cuba: La décima improvisada en Cuba (Córdoba, España, 1999), en coautoría con Antonio Hens Porras –español– y la Dra. María Teresa Linares Savio; Country Club (2001); Salvar la décima: El encabalgamiento, Premio de crítica artística y literaria El Cucalambé, 2002 (2003); Norias (2007); El sitio donde aún (2009); Fe de mí (2014);  Por el oscuro erial de la existencia. 40 poemas de Nieves Xenes; el poemario para niños ¡Están todos invitados! (ambos en 2015)  y Poetas de ayer y siempre, investigación, 2019. Sus trabajos aparecen en antologías y revistas de Cuba y el exterior. Es miembro de la Uneac y de la ACDAM. Actualmente preside el Comité Provincial de la Uneac en Mayabeque.

Roberto Fernández Retamar

Un pequeño homenaje al maestro, para quien todos los homenajes son pocos.

Gracias a Carlos Zamora por ponerlo en su  muro de facebook.

JOSE MARTI
el clarín
me tiende, trinando, el ala.

Entre las preparadas urgencias de los golpes,
una solicitud de clarines te llega,
una imperiosa necesidad de metales,
un fuego con garganta, una espada y su lengua.

Cruzan caballos colorados por tu pecho;
golpes dan en tu cara, en el mármol sombrío
de tu frente, en tus ojos dulcísimos y acero:
un galope de herrada candela te recorre.

Entonces es el vuelo de tus manos, la ciencia
conmovida y fecunda de tu rápida vista:
esa sombra que cruza quemándose en silencio
debe dejar su cara parada entre tus manos.

Y ese batallador y áureo guerrero, ha
de combatir contigo –suenan las mutuas lanzas–
hasta dejarte ardiendo, con su figura esbelta,
la enamorada boca, la mirada profunda.

Cómo en tu mano, madre y masculina, crecen
el verde vuelo de la palma (solitaria
se eleva y silenciosa, hasta romperse en plumas),
la poca isla que el mar sostiene dulcemente,

los ríos que asombrados ven descender tu cuerpo,
el beso rumoroso que va desde la alcoba
a inundar al planeta, la gota de tu firma,
los héroes y su luz, la niña blanca siempre!

Sabemos que se esconde en tu puño una alondra;
que tras la boca airada va merodeando un beso:
ese látigo alzado se ha convertido en lirio,
y ese golpe en las piedras ha provocado el agua!

Entre el indispensable ruido del noble hierro,
mientras espinas y estrellas disputaban tu voz,
tu corazón finísimo, peculiarmente agua,
regresó entre los ríos a buscar la paloma.

Fernández Retamar, Roberto. Patrias (1949-1951). La Habana, Úcar García, 1952, p.27-28

Delfín Prats

Compartimos un texto antológico del poeta holguinero Delfín Prats.

HUMANIDAD

Hay un lugar llamado humanidad
un bosque húmedo después de la tormenta
donde abandona el sol los ruidosos colores del combate
una fuente un arroyo una mañana abierta desde el pueblo
que va al campo montada en un borrico
hay un amor distinto un rostro que nos mira de cerca
pregunta por la época nueva de la siembra
e inventa una estación distinta para el canto
una necesidad de hacer todas las cosas nuevamente
hasta las más sencillas
lavarse en las mañanas mecer al niño cuando llora
o clavetear la caja del abuelo
sonreír cuando alguien nos pregunta
el porqué de la pobreza del verano y sin hablar
marchar al bosque por leña para avivar el fuego
hay un lugar sereno un recobrado y dulce lugar llamado humanidad

 

Indyra Lisis Pérez peña

Comparto estas excelentes décimas de Indyra, bienvenida al blog amiga.

Indy

PRIMER POEMA DE AMOR

Me dejas en el nombre una distancia
que puedo confundir con la penumbra.
Avísame si el sol vuelve y se alumbra
el tiempo ya perdido de arrogancia.
Las flores me han negado su fragancia.
Las nubes ya no bajan a mi huerto.
El sol es invisible como un muerto.
Con tanta oscuridad sufro el vacío.
Mis ojos solo sirven de atavío.
Me dejas en el nombre tu desierto.

Alcánzame en la herida del sarcasmo.
Anuncia el golpe luego de la herida.
Habrá un indicio de la despedida
que nos evite demostrar el pasmo.
Perviérteme la luz del entusiasmo
con horas y crepúsculos. Las horas
tendrán que ser tan largas y sonoras
como playas desiertas en el trópico.
¿Por qué te haces lejano, sueño utópico?
¿Por qué no he de ser yo la paz que añoras?

Cibercontroversia de Liliana y Sindy

Tomado de https://decimacontexto.blogspot.com/2020/05/liliana-y-sindy-en-controversia-de.html

Magnífico intercambio poético entre Liliana y Cindy, espero lo disfruten.

LILIANA RODRÍGUEZ

Vuelvo a ti, Sindy Manuel,
en inusitada estela
como vuelve la acuarela
al milagro del pincel.
Hoy soy más alma que piel
y más verso que virtud.
Tráeme toda tu inquietud,
tus ganas, tu desenfreno,
a ver de qué forma lleno
esta ausencia de laúd.

SINDY MANUEL TORRES

Aquí me tienes, Liliana,
contigo como otras veces
pescándole nuevos peces
a la décima cubana.
Dime si vienes de hermana
o si vienes de rival
que tú sabes al final
con la frase que te inquieta
que como nací  poeta
cualquier cosa me da igual.

LILIANA

Puedo venir de rival
si eso es lo que dicta el alma
o puedes darme la calma
de un hermano. Me da igual.
Sigo siendo el manantial
que baja con frenesí
con ese color turquí
de las aguas sin alarde
y puede ser que esta tarde
me derrame sobre ti.

SINDY

Derrama tu piel en mi</strong
río libre sin descanso
que sabes que no me canso
de hacer represas en ti.
Yo en tus noches aprendí
a hacer lunas con la tinta
y hoy que con el alma encinta
regresas a mis entornos
bota todos los adornos
que no te quiero distinta.

LILIANA

Quiéreme igual que otras veces
aunque es distinto mi ser.
Tú al hombre que eras ayer
ya casi ni te pareces.
El mar se traga unos peces
y otros devuelve al azar,
porque comprendo que el mar
de olas y de azules potros
sabe mejor que nosotros
el concepto de cambiar

SINDY

Tú eres como el mar salvaje
y al mismo tiempo profunda.
El lenguaje que te inunda
te hace permutar de oleaje.
Peligroso hacer un viaje
sobre tu piel que improvisa.
Hay que contar con la brisa,
la soga, las velas, todo.
Qué suerte que aprendí el modo
de navegar tu sonrisa.

LILIANA

Esta mujer que improvisa
es como un mar desbordado,
que por suerte te ha encontrado
y en tus muros se eterniza.
Si navegas mi sonrisa
hecha de miel y quebranto,
para que me quieras tanto
y mis conceptos comprendas
te estoy retando a que aprendas
a navegar por mi llanto.

SINDY

El mar de la poesía
este que a veces nos traga
este donde el sol indaga
el fondo de la Bahía
te miro de geografía
una tarde permutar
y hoy se cansa de buscar
aturdido por la pena
tu nombre sobre la arena
que el tiempo quiere borrar.

LILIANA

Mi nombre sobre la arena
no creo que el tiempo borre,
la eternidad me recorre
cada tramo de la vena.
Deja que venga la pena.
Deja que venga el dolor.
Que yo sigo siendo flor
que ni el otoño marchita
y que el tiempo no le quita
ni la esencia ni el color.

SINDY

Busco tu risa de flor
sin un pistilo salobre.
No quiero mis barcos sobre
las aguas de tu dolor.
Yo aprendí con el temblor
de las sábanas de arena
que el mar a veces condena
con los jueces de la bruma
y el gladiolo no perfuma
lo mismo que la azucena.

LILIANA

Puede ser que no perfume
algunas veces. Que traiga
el alma herida. Que caiga
junto a lo que me consume.
El dolor también resume
mi existencia cada día,
resume mi poesía,
mis ganas de ser mejor.
Si no existiera el dolor
no existiera la alegría.

SINDY

Pero no quiero tristeza
en tu mirada, mujer,
hoy que al fondo de tu ser
mi poesía regresa.
Sirve tu voz en la mesa
de esta virtual Romería
que ya existirá otro día
salado como de mar
en que nos vean llorar
llevando el alma vacía

LILIANA

Yo voy por la vida andando
sin cobardía, valiente,
unas veces sonriente
y otras veces sollozando.
Sé que Dios me está mirando
mientras cada paso avanza,
pero mi risa descansa
en las mieles del destino
porque al final del camino
puedo ver que hay esperanza.

SINDY

Sigue andando por la vida
profunda al igual que un pozo
empujando al perezoso
y deteniendo al suicida.
El hombre a veces olvida
que es un proyecto de Dios
por suerte nosotros dos
alzamos a verso el vuelo
con el milagro que el cielo
nos puso un día  en la voz.

LILIANA

Qué concepto tan profundo
Dios le escribió a la existencia?
En qué libro está la esencia?
En qué tormenta me hundo?
Qué mal habita en el mundo
que una pandemia lo arrasa?
Si el hombre habita en su casa
encerrado y confundido
hecho de polvo y olvido
sin comprender lo que pasa.

SINDY

El hombre a veces virtual
y algunas veces materia
prisionero de la histeria
y de la opinión mundial
distinto del animal
dicen que en razonamiento
y yo sin embargo intento
donde no hay inteligencia
hallar otra diferencia
que nos sirva de sustento.

LILIANA

El hombre cree que ha encontrado
la respuesta para todo,
sin embargo no halla el modo
de apartarse del pecado.
Todo ese mal que ha causado
le atormenta el corazón.
Si somos la Creación
perfecta en “estar y ser”
por qué nos cuesta entender
el milagro del perdón?

SINDY

No es ser ni tampoco estar.
El secreto es existir
para otros y compartir
entender y dialogar.
El secreto no es rezar
a un Dios que vive lejano
porque el mejor ser humano
es el que a su hermano abraza
sin tocar de casa en casa
con una biblia en la mano

LILIANA

Ese Dios que está lejano
es al único que creo,
aunque lo juzgue el ateo,
aunque le niegue el humano.
Para mí es tan soberano
aunque la vida le escombre.
Yo resistiré en su nombre.
Yo entre luz y oscuridad
creo más en su verdad
que en las mentiras del hombre.

SINDY

Hoy el mundo se estremece
conflicto guerra matanza.
“Bozaleando” la esperanza
más de un problema aparece.
La información que padece
de los virus del mercado
y un hombre por  Dios creado
desde el polvo del abismo
que es esclavo de si mismo
y en sí mismo confinado

LILIANA

Tanto virus. Tanta muerte.
Tanto mal. Tanta ambición.
Tanta familias que son
presas de su propia suerte.
El destino nos advierte,
está escrito y lo sabemos.
No importa si no creemos,
si están los ojos cegados
del polvo fuimos creados
y al polvo regresaremos.

SINDY

Creo en el Dios de Espinoza
que vive en los crucifijos
de carne de mis dos hijos,
en la risa de mi esposa
en mi abuela que reposa
sentada sobre un sillón.
Un Dios que me ha dado el don
de ser a la envidia ajeno
y saberme un hombre bueno
al fondo del corazón

LILIANA

Tú crees en tu dios, que lleno
de bondades te bendice.
Yo en la Biblia que me dice
lo que es malo y lo que es bueno.
Otros creen al Nazareno
que murió en la cruz carnal.
Y yo pienso que es igual,
que el concepto es tan cercano
porque cada ser humano
tiene un Dios individual.

SINDY

Al polvo regresaremos
pero antes de hacer el viaje
es preciso que un mensaje
al futuro le dejemos.
Todo lo que poseemos
la casa que fue comprada
la ropa que nos agrada
el auto que manejamos.
Todo eso cuando nos vamos
es olvido es polvo es Nada.

LILIANA

La muerte se vuelve un viaje
más repentino que largo,
para ese destino largo
no se precisa equipaje.
Yo repito tu mensaje
que es como un eco que crece.
Ese mensaje merece
ser por todos repetido
porque al final del olvido
solo el alma prevalece.

SINDY

No importa si crees en Cristo
o si le rezas a Alá.
Si adoras a Yemayá
si con Chango vas provisto.
De hacha y de tambor te insisto.
El Dios que tengas no importa.
Vuélvete sangre en la aorta
del mundo y látele adentro.
Renace de cada encuentro
porque la vida es muy corta.

LILIANA

Porque la vida es muy corta
vamos a hablar de zunzunes,
de las cosas más comunes,
de lo que más nos importa.
Del cuerpo que nos transporta,
Del alma y su sentimiento.
De los parajes del viento,
del sol, de la mariposa,
del planeta que solloza
pero sigue en movimiento.

SINDY

Vamos a hablar de lo mucho
que te extraño, que te admiro
que sepas que cuando miro
al mar tu palabra escucho.
Que sigo cantando y lucho
por lo mismo que luchaba
antes. Que en la misma aldaba
gasto el toque de mi mano
y sigo siendo tu hermano
pese a que la vida acaba.

LILIANA

Vamos a hablar de tus ojos
que me siguen dando lumbre
aunque el tiempo me acostumbre
a atardeceres más rojos.
Que yo guardo con cerrojos
adentro del corazón
tus rimas, tu inspiración,
tu poesía cubana,
y sigo siendo tu hermana
pese a la separación.

SINDY

No existe separación.
La ausencia es un espejismo
sigo al borde de este abismo
llamado improvisación.
Tú sigues en el balcón
oriental de nuestra tierra.
Los dos seguimos en guerra
en otra cucalambeana.
La vida cambia, Liliana,
pero el alma no se cierra.

LILIANA

Ahora entiendes lo que digo,
aunque las estrellas bajen
puede cambiarte la imagen
pero no cambia el amigo.
Ese poeta testigo
de la noche más exacta.
El cambio lo externo impacta
más cuando somos auténticos
la vida nos deja idénticos,
el alma se muestra intacta.

SINDY

Gracias amiga por ser
limpia además de profunda
porque  la luz que te inunda
desborda todo tu ser.
Pasarás de ser mujer
a verte madre mañana
y desde tierra cubana
con olor a Romerías
aunque falten cuatro días
FELICIDADES, LILIANA.

LILIANA

Gracias, la felicidad
desde que sé esa noticia
me ha vuelto eterna caricia,
espejo de claridad.
Ebria de maternidad
quiero que el mundo me encuentre,
y que la décima entre
como es mi amor más prolijo
a convivir con el hijo
que halló su casa en mi vientre.

SINDY

Un día también se irá
de esa casa, saldrá al mundo
y con un beso profundo
tu cachete premiará.
Y cuando diga mamá
y llore buscando teta
te vas a sentir poeta
con el corazón sonoro
dueña del mayor tesoro
que existe sobre el planeta

LILIANA

Ya me siento afortunada.
Ya tengo tanta riqueza.

SINDY

Habrá otro plato en tu mesa
otra cabeza en tu almohada.

LILIANA

Otro brillo en la mirada
para que vea mejor.

SINDY

Otra luz en tu interior.
Otro mimo en tu regazo.

LILIANA

Porque un hijo es el abrazo
más certero del amor.

SINDY

El amor se expande, crece.

LILIANA

El amor es infinito.

SINDY

Amor, ¿realidad o mito?

LILIANA

Amor, que luces ofrece.

SINDY

Gracias doy a la AHS

y mi amor también le doy.

LILIANA

Amándolo todo estoy,

sus sueños, sus Romerías.

SINDY

Son vida estas poesías

pues no hay mañana sin hoy.

Dos poemas de Roly Ávalos Díaz

roly presentando mundo pañuelo copia

Por fin soy

Vivo el reverso de mi muerte
la supuesta gloria de mi eternidad.

Ando una irreversible calle
pero me saludan sin cuidado
sin pedradas a los espejismos.

Por fin soy fácilmente:
me pongo el rostro
y salgo a caminar.

Cuartos de siglo

Yo fui noviembre y nada más.
Yo idolatré los cielos amarillos.
Yo tuve barbas y ojos cenicientos
apenas con catorce.

Yo lluevo a cántaros todos los lunes.
Alterno soliloquios, aleteo
y caigo en algún sitio de mi nombre
o de los suyos.

Yo naufragué en el cuerpo de una brújula.

Yo me embarqué en una sirena.

La vida, ingenua suspicacia, se ovilló.
Es posible que me tilden de efímero
cráter, arena, cactus.
Es posible que me tilden de invernal.
Todo hombre es el invierno hasta los ojos,
todo poeta una sentencia inútil
aunque cante lenguas muertas
idolatre cielos amarillos
llueva a cántaros
aunque tenga solamente cien años.